Conecta con nosotros

MONTAR UN DESPACHO DE ABOGADOS

Así son los comienzos como Abogado por cuenta propia. ¡Mentalízate!

todojuristas

Publicado

en

CONÓCETE A TI MISMO

Como podrás imaginar, emprender es una carrera de resistencia; una apuesta a largo plazo. Las condiciones necesarias para que salga bien son muy diversas: Conocer nuestras capacidades y cualidades, las circunstancias del momento, nuestras carencias o debilidades, saber diferenciarnos del resto, adaptarnos a los nuevos tiempos… En este caso, como ya dijimos en otra ocasión, recomendamos hacer un DAFO personal.

La competencia y voracidad que existe en la abogacía es tremenda. Debes estar preparado para gestionar tu carrera profesional como una empresa, utilizar bien tu tiempo, saber conseguir clientes, etc.

La ventaja que tenemos los letrados más jóvenes es que compensamos nuestra escasa experiencia con frescura, especialización y sacrificio. Es fundamental tener ilusión por tu trabajo, constancia, curiosidad y la fuerza para no rendirse.

DISEÑA UN PLAN

Para hacerse un hueco en un mercado tan competitivo, me parece fundamental tener un plan de acción; una hoja de ruta, con visión de futuro a 5 años vista. A fin de cuentas, esto tiene más estrategia de lo que parece.

Debes analizar a los profesionales, investiga qué es lo que han hecho para estar en ese punto de su carrera profesional. Conoce puntos fuertes y debilidades de los abogados. Observa, copia y mejora. Página web o blog jurídico, redes sociales, tarjetas de visitas… Al principio es fundamental que trabajes tu marca personal y tengas una mínima estructura personal.

Analiza el campo de batalla, identifica dónde se encuentran los despachos, conoce su modelo operativo, establece precios competitivos de tus servicios, inventa estrategias de venta, conoce a tu público, cubre necesidades creando ofertas sobre ellas

Y, sobre todo, especialízate en un área concreta para fidelizar a tus clientes ya que serán tu mejor publicidad.

 

¿EMPEZAMOS EN SOLITARIO?

Lanzarte al vacío por cuenta propia, personalmente, me parece muy arriesgado. Sobre todo, porque tú tienes que entender perfectamente cuál es tu responsabilidad como abogado.

Recomiendo trabajar en un despacho de abogados, una experiencia de unos años, para ver cuál es la mecánica sobre cómo se ejerce esta profesión. Es fundamental tener un bagaje anterior cuando empiezas a ejercer la abogacía por cuenta propia porque cuando nos iniciamos en una profesión conocemos muy bien la teoría, pero poco sobre la práctica. Además, en determinadas profesiones, a lo mejor un error no tiene un resultado catastrófico, pero en la abogacía el mínimo error puede suponer un daño irreparable a un cliente.

Hay que entender el tamaño del reto que supone formar tu propia firma: tener este aprendizaje inicial, conocer a los socios, los sistemas de cobro, las relaciones con los clientes, las juntas, cómo se capta a un negocio, cómo se hace un presupuesto de honorarios… Todo este tipo de bagaje no se enseña en las carreras y hay pocos libros que hablen de estos temas. Esto también nos ayudará a dimensionar el reto: ¿Voy a poder tener una firma que compita contra las que ya están? ¿Voy a tener un valor agregado que me diferencie de lo que ya existe?

 

PRINCIPALES GASTOS EN LOS INICIOS

¿Qué recursos vamos a necesitar y cuales son los gastos principales que vamos a tener que desembolsar al principio?

Hay que valorar, en primer lugar, de qué recursos disponemos y en segundo lugar a qué gastos nos vamos a tener que enfrentar. Si no disponemos de una clientela previa no nos va a quedar más remedio que hacernos con la nuestra propia.

Para ello es necesario que pase un tiempo prudencial hasta que la gente nos conozca y vaya depositando su confianza en nosotros. Por eso es necesario que tengamos unos recursos en los que nos podamos apoyar (provenientes de nuestra familia, de unos ahorros o un trabajo complementario con nuestro despacho).

Si ya dispones de una experiencia de 3 años, que es lo deseable al empezar a formar tu despacho, ya te puedes apuntar en las listas del turno de oficio. Aunque eso no genere muchos ingresos, puede dar lugar a que conozcáis a más gente y que esos clientes, que en principio comienzan siendo del turno de oficio, pasen a formar parte de vuestra clientela habitual.

La parte menos divertida: Los gastos.

Nuestro material de trabajo con el que vamos a tener que partir va a ser:

  • Un ordenador
  • Una impresora
  • Conexión a internet
  • Una base de datos jurídica / buscador de jurisprudencia
  • Otros gastos

La base de datos jurídica, si no nos la podemos costear al principio porque es un desembolso bastante importante, podemos llegar a un acuerdo con un compañero de repartir los gastos de la base de datos. También tenemos a nuestra disposición en el Colegio de Abogados las bases de datos.

 

Los gastos imprescindibles que vamos a tener para ejercer como abogado por cuenta propia son:

– La Mutualidad de la Abogacía o bien la Seguridad Social.

– El Colegio de Abogados, ya que para poder ejercer necesitamos pagarle mensual o trimestralmente.

A estos gastos, aparte de los gastos de mantenimiento personal, podrían incluirse los gastos de mantenimiento de nuestro despacho, pero aquí es donde entra la pregunta: Despacho físico, ¿sí o no? ¿Es necesario?

La primera vez que os reunís con un cliente que no os conoce, le inspira confianza conocer el lugar donde puede encontrarte físicamente. Esto no significa que tengamos que alquilar un despacho y amueblarlo porque puede ser que no tengamos los recursos para poder hacer frente a ese gasto.

 

Podemos entonces valorar distintas opciones:

  1. A) Todos los Colegios de Abogados disponen de salas que podemos reservar para reunirnos con un cliente.
  2. B) Poner nuestro despacho en casa y que eso genere confianza en el cliente.
  3. C) Llegar a acuerdos con los compañeros que nos puedan ceder parte de sus instalaciones o algún despacho que tengan a cambio de una contraprestación económica. Aunque habrá compañeros que te conozcan y estén dispuestos, sin ningún coste para ti, a cederte parte del despacho para que puntualmente te puedas reunir con clientes.

Sin olvidar que las facturas del teléfono, el transporte y acudir a algunos eventos son gastos bastante importantes para desempeñar bien y abrirte paso en la profesión.

 

RELACIÓN CON COMPAÑEROS

Otra de las cosas que no podemos pasar por alto es la importancia de fomentar las buenas relaciones con los compañeros y aprender de ellos. El individualismo, incluso en una profesión como la nuestra, no da buenos resultados. El mundo avanza hacia una colectivización de las tareas para asegurar unos resultados óptimos. Los abogados estamos trabajando con los intereses de otra persona y el margen de error tiene que ser mínimo. Por ello, aconsejo tener a un compañero a mano que posea mayor experiencia y que te vaya orientando.

Una vez que ya cuentes con esa experiencia o con el apoyo de alguien que te pueda guiar para llevar tus propios asuntos, es fundamental el periodo de reflexión, de mentalizarte del paso que vas a dar.  No hay que precipitarse, no vas a llegar y todo va a ser maravilloso. Empezar a trabajar por cuenta propia cuando no tienes prácticamente recursos y no tienes clientes es muy duro. Muy duro.

Te enfrentas a dejar de tener unos recursos fijos todos los meses. No sabrás cuanto tiempo vas a tardar en generar ingresos. En cualquier negocio, generalmente te expones a un riesgo de tener pérdidas durante los dos primeros años. Por lo que es bastante probable que durante el primero año los gastos sean superiores a los ingresos. Hay que estar preparado psicológicamente para asumir eso. Estamos en una profesión en la que si no heredas la cartera de clientes de alguien o si no cuentas con una clientela de la que partir… no pienses que por poner una placa y anunciarte vas a tener clientes. Habrá que construir poco a poco nuestro despacho.

Hay que mantener una mentalidad positiva e ignorar los comentarios que cuestionen tu ambición de montar un despacho propio. Pasión, ilusión y ganas, pero sin dejar de lado el realismo.

Mario foto CV - nueva jpg

Mario José Quero es estudiante de Derecho, especialmente interesado en el Derecho Mercantil, así como en la relación entre el sector privado y las Instituciones Públicas. Secretario Técnico en Sociedad Civil Malagueña.

Continuar Leyendo
Clic para comentar

Escribe tu opinión

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

MONTAR UN DESPACHO DE ABOGADOS

¿Cómo consigo Clientes si soy Abogado? 5 claves que debes conocer

todojuristas

Publicado

en

foto Victor

Víctor Vera es Abogado especializado en Derecho Nacional e Internacional Privado, centrando su trabajo en Derecho de Extranjería y Derechos del Paciente Hospitalario.

Mientras hacía la pasantía, o las prácticas del máster, que al final vienen a ser lo mismo, recuerdo que mi Mentor me decía muchas veces aquello de “tienes que evitar quedarte mirando las moscas volar” y yo no lo entendía. Recuerdo que en el despacho cada día había un caso diferente, un juicio al que asistir o un cliente al que atender, y yo estaba acostumbrado a ese ritmo de trabajo. Qué tiempos aquellos…

 

1.- De la ilusión a la realidad

No te voy a mentir, el día que dejé el despacho y me puse por mi cuenta, empecé a quedarme mirando a la nada, viendo cómo volaban las moscas. No podemos esperar a que los casos nos lluevan, tenemos que darnos a conocer. Pero por suerte, duré poco sin hacer nada. Y en parte duré poco porque seguí los consejos del Abogado y Profesor de Derecho Rafael Prieto. Recuerdo que en relación a qué hacer una vez colegiado, la respuesta era clara: “Clientes. Clientes. Clientes. Clientes”. Podría seguir así un buen rato, pero creo que la idea queda clara.

 

2.- Ve poco a poco

Te voy a contar lo que yo hice. Invertí un poco en hacer unas tarjetas más o menos decentes. Yo mismo hice el diseño con ayuda de Internet y se las envié a una imprenta cercana a donde vivo. Puesto que no sabia qué alcance iba a tener, hice una pequeña tirada, 250 tarjetas. No era cuestión tener toda la casa llena de tarjetas.

Y te preguntarás, si no tienes clientes, de qué te sirven las tarjetas. Pues bien, las tarjetas son para repartirlas. Si alguna vez te preguntaste cómo era el trabajo de los comerciales a puerta fría, esta es tu oportunidad perfecta para probarlo. Coges unas 50-100 tarjetas y, poco a poco, vas haciendo círculos alrededor de tu casa, aumentando la distancia y repartiendo las tarjetas. ¿Dónde? Por todos sitios. Desde la frutería de la esquina hasta el bar de tres calles más arriba. El objetivo es darte a conocer.

Por curioso que pueda parecer, ese primer trato directo con las personas va a marcar un antes y un después, ya que quizás esa persona a la que le das la tarjeta no tenga un problema, pero conocerá a alguien que sí lo tenga, y esa tarjeta viajará a donde te necesiten.

 

3.- A más calle, más clientes

A los dos o tres días de haber repartido aquellas primeras tarjetas, recibí mi primera llamada. Tuve la suerte del principiante, como se suele decir. Y es que nunca sabes lo que va a pasar si no lo haces. Y en este caso tuve un caso civil, un reparto judicial de herencia, que para ser mi primer caso, no estuvo nada mal. Al poco recibí otra llamada, y otra, y otra.

En muchos casos eran meras consultas telefónicas, de las cuales te digo que te vas a inflar; clientes que esperan que en la misma llamada le resuelvas todos los problemas que tienen o que, al menos, les des la solución para que lo hagan ellos. Algunos te colgarán dándote las gracias. Otros se quejarán porque no le has resuelto el problema. Hay tantas respuestas como clientes.

Pero esto me hizo pensar una cosa. Si en un mes que llevo colegiado, me ha entrado mi primer caso y he resuelto algunas cosas por teléfono, y solo he ido tres calles más allá de mi casa, cuántas cosas puedo hacer yendo por toda la ciudad. Así que cogí y, con el primer pago que me hicieron por el caso, hice más tarjetas, busqué un mapa de la ciudad, y planifiqué mi ruta para repartir tarjetas por todas partes.

También te diré, muchas de las tarjetas que he repartido se han quedado en el camino. Otras muchas en cajones o en los mismos buzones, esperando tal vez, a que en alguna ocasión sean utilizadas. Pero no puedes pensar en que no te llamarán, sino en que lo harán. El dinero que mejor se invierte es aquél que permite que te des a conocer.

 

4.- El boca a boca, tu nuevo mejor amigo

No solo de tarjetas vive el Abogado, sino que tiene que darse a conocer de otras formas. Y el boca a boca sigue siendo el mejor método para darse a conocer. Amigos, familiares, los vecinos del bloque… Todos ellos te ayudarán haciendo correr la voz de que ya eres abogado y que ofreces tus servicios a todo aquel que lo necesite. Pero no te quedes solo ahí. Hazte cuentas en las principales redes sociales, cambia esa foto de WhatsApp o Telegram con amigos por una tuya algo más serio/a. Profesionaliza tus redes, sin olvidar nunca quién eres. Pero claro, no vamos a mezclar las fotos de la fiesta de carnavales con tus fotos de la orla en una página donde ofreces tus servicios como Abogado/a.

Empieza a publicar contenido. Recuerda que eres profesional. Investiga primero, llega a tus propias conclusiones contrastadas y publica. El trabajo de investigación que has hecho con el TFG y el TFM te han llevado hasta aquí. No te pido que hagas un artículo de 80 páginas, pero sí que la gente vaya viendo en tus redes que te interesas por temas de actualidad y que puedes ofrecer respuestas. Internet es otro buen aliado cuando empiezas por tu cuenta.

 

5.- Hay que persistir, pero no insistir

Si bien es posible que no consigas clientes al principio, lo importante es no perder la esperanza y persisitir. Como decía al principio, los clientes no caen de los árboles, tienes que salir tú a buscarlos. Tienes que darte a conocer. Pero no puedes hacerlo de una vez. Si en un día lo haces todo, y ves que no tienes respuesta, esa frustración irá a más, incluso hasta hacerte plantear abandonar sin tan siquiera haber empezado.

Aunque pueda parecer extraño decirlo en una web dedicada al sector jurídico, tu salud física y mental es muy importante, y más en esta profesión. Por suerte o por desgracia, clientes va a haber siempre. Pero no puedes agobiarte si las cosas no salen tan bien como esperas al principio. Ve a tu ritmo. No te desesperes ni hagas más de lo que puedas.

Continuar Leyendo

EMPLEO Y CARRERA PROFESIONAL

Legal Design Thinking. Introducción

todojuristas

Publicado

en

El Legal Design Thinking es una metodología que busca crear ideas innovadoras a partir de la experiencia del cliente o usuario con la finalidad de entender y satisfacer sus necesidades reales. En otras palabras, se trata de tener un pensamiento de diseño o de diseñador para analizar un problema y darle una solución innovadora.

¿Qué relación tiene el Legal Design Thinking con el mundo del Derecho? La digitalización en el sector legal es un fenómeno evidente e indiscutible, aunque incipiente, pues la utilización de la inteligencia artificial, el big data y el blockchain, entre otros, se encuentra aún en una etapa inicial, si bien son el futuro del sector jurídico.

En este sentido, el Legal Design Thinking es una metodología útil para diseñar la estrategia de transformación digital del despacho de abogados, resolver problemas de organización y de procesos, mejorar la experiencia del cliente y satisfacer sus expectativas, para la generación de documentos de componente jurídico y para diseñar nuevos productos o servicios legales.

Una de las personas impulsoras del Legal Design Thinking en España es María Jesús González-Espejo, quien afirma que “la ventaja de esta disciplina es que es muy útil para muchas de las necesidades que hoy tienen los despachos y otras organizaciones del sector legal, como la revisión de sus modelos de negocio; la identificación y el desarrollo de nuevos productos o servicios; la compresión del customer journey (viaje del cliente) para lograr satisfacer mejor las necesidades de éstos o el funcionamiento de sus equipos”.

APLICACIÓN DEL LEGAL DESIGN THINKING POR ABOGADOS

El Legal Design Thinking puede ser aplicado por cualquier jurista u operador jurídico, si bien en el presente artículo vamos a centrar nuestra atención en los abogados. En este sentido, los abogados pueden hacer uso de esta metodología desde una doble vertiente:

  • Respecto del cliente, ya que precisamente la base de esta técnica es la experiencia del cliente. Uno de los aspectos inherentes a la labor del abogado es relacionarse con sus clientes, de manera que el diálogo con éstos le va a permitir identificar sus necesidades y expectativas, pudiendo acudir al Legal Design Thinking para colmarlas, obteniendo así una mayor satisfacción de aquellos con el trabajo realizado.
  • Respecto de los procesos internos del despacho. Los abogados pueden detectar imperfecciones y problemáticas en el desarrollo de los mismos, de manera que ellos son quienes, de una manera más práctica y realista, pueden proponer mejoras y, por qué no, que éstas se lleven a cabo a través de aplicaciones o plataformas tecnológicas.

En cualquiera de estos dos ámbitos, el abogado puede identificar problemas ya existentes o plantearse otros que quizás podrían existir, comenzando entonces a reflexionar sobre cómo podrían solucionarse o mejorarse. Para que el uso del Legal Design Thinking nos permita obtener buenos resultados, es fundamental tener un espíritu de mejorar y de aprender, reparando en los pequeños detalles o en aquellas cuestiones que no son perceptibles a simple vista.

Una cualidad muy importante en el contexto del Legal Design Thinking es la empatía, porque solo a través de ella los abogados pueden integrarse tanto en los procesos internos del despacho, como en el entorno que les rodea con la finalidad de adaptarse a ellos, identificar el problema y diseñar una solución o mejora.

En definitiva, el proceso de Legal Desing Thinking se lleva a cabo a través de cinco acciones principales:

  • Empatizar. Se trata de comprender cuáles son las necesidades de los clientes y/o del proceso, así como de su entorno, para desarrollar o buscar una solución que satisfaga dichas necesidades o que mejore la problemática detectada.
  • Definir. Consiste en determinar qué parte de la información recopilada durante la fase de empatía aporta valor y es útil para llegar a diseñar una solución o alternativa innovadora.
  • Idear. En esta etapa, el uso de la técnica del brainstorming ha demostrado ser muy efectivo, ya que de una idea pueden surgir otras muy diferentes y pueden trazar el camino a seguir hasta llegar a la solución buscada. Si nos decantamos por una sola idea y desechamos las demás desde el primer momento, quizá estaremos perdiendo la oportunidad de desarrollar nuevas ideas que finalmente nos lleven a la solución final.
  • Crear un prototipo. Dicho de manera simple, se trata de dar forma a la idea o concepto obtenido tras el desarrollo de las fases anteriores, de hacerla realidad. Ahora bien, lo recomendable es no emplear demasiados recursos ni demasiado tiempo, porque queda una última etapa –el test o la prueba– en la que vamos a poder comprobar si la solución que hemos adoptado cumple el objetivo marcado.
  • Testear o probar. Consiste en poner la solución tipo (el prototipo) al alcance de los clientes y/o del proceso, de manera que recibamos un feedback que nos permita realizar un análisis con el que obtener conclusiones y realizar, si es necesario, las mejoras oportunas.

Para llevar a cabo estas acciones, es aconsejable contar con un espacio adaptado para ello, donde se propicie la creatividad. Algunos ejemplos que se pueden mencionar en el sector legal son la redacción de contratos y otros documentos jurídicos que los clientes puedan entender mejor, la transformación digital de los despachos de abogados, etc.

CONCLUSIÓN

Una de las máximas de los abogados es la satisfacción de las necesidades de sus clientes; por ello es fundamental conocer cuáles son sus expectativas, su grado de satisfacción con el trabajo que hemos realizado y cómo y en qué medida podemos mejorar el servicio prestado para conseguir la fidelización de nuestros clientes y la captación de otros nuevos.

Del mismo modo, los abogados identifican anomalías en la esfera interna de su profesión, es decir, en los procesos internos del despacho, lo cual puede perjudicar a la calidad y la eficacia del servicio prestado y, consecuentemente, a la imagen que el público objetivo tiene de nosotros como profesionales.

Para colmar las lagunas y solucionar los problemas existentes tanto en la prestación de servicios jurídicos como en los procesos, es muy conveniente conocer y utilizar la metodología del Legal Design Thinking, tan desconocida a día de hoy por los profesionales del sector legal, debido a que, normalmente, el Design Thinking se ha venido aplicando en otros campos totalmente ajenos al Derecho.

El Legal Design Thinking puede reportar numerosas y diversas cuestiones beneficiosas para el ejercicio de la abogacía, sobre todo si tenemos en cuenta el proceso de digitalización que están experimentado las firmas legales para lograr ser más competitivos, con lo que consiguen ocupar una posición de prestigio en el mercado legal y captar y fidelizar clientes.

Continuar Leyendo

MONTAR UN DESPACHO DE ABOGADOS

9+1 Consejos para ser un PRO de Lexnet

todojuristas

Publicado

en

foto Victor

Víctor Vera es Abogado especializado en Derecho Nacional e Internacional Privado, centrando su trabajo en Derecho de Extranjería y Derechos del Paciente Hospitalario.

Al igual que Don Quijote tenía a Sancho Panza como compañero de aventuras, el Abogado de a pie tiene LexNet. A lo largo de tus años de estudiante habrás escuchado grandes historias sobre su manejo, su funcionalidad… Como dirían algunos, hay cosas ciertas, y hay cosas muy exageradas. No desesperes, con estos 10 consejos descubrirás cómo usar este fantástico programa de comunicación con los Juzgados.

 

1.- La Tarjeta ACA

A los pocos días de colegiarte recibirás una notificación de tu Colegio indicándote que puedes ir a recoger tu Tarjeta ACA. Esta tarjeta, además de identificarte como Abogado ante cualquier organismo, te permite acceder a una serie de trámites, desde el pase a prisiones hasta hacer la RENTA. Pero lo más importante, te da acceso a LexNet. En el kit de bienvenida que te regala el Consejo General de la Abogacía Española viene un lector de tarjetas ACA, pero si tienes uno ya en casa, empieza a usarlo. Te hará falta.

 

2.- Instalación

Usar LexNet como tal es sencillo. Lo complicado es instalar todos los certificados, programas y plugins necesarios. Desde la propia web del programa tienes dos manuales, uno para usuarios de Windows y otro para usuarios de MacOS. Es muy importante que lo leas detenidamente y vayas paso a paso. Ah, y ten cuidado con el antivirus. Yo me pasé cerca de dos horas con todo instalado perfectamente y no me dejaba abrir la aplicación. ¿El problema? Mi antivirus tenía activado el bloqueo de pantallas emergentes. Tendrás que crear una excepción de la regla. Todos los antivirus te permiten hacerlo. Y además viene en el manual (seña que no lo leí bien al principio).

 

3.- Versión de Escritorio

LexNet es una aplicación web, es decir, se gestiona a través de los navegadores de Internet. Pero si no quieres pelearte con Firefox y sus actualizaciones para que te deje acceder a la aplicación, te recomiendo que te descargues la versión de LexNet para escritorio. Al final es la misma aplicación que se abre desde el explorador de internet, pero no dependes de ninguno para hacerlo, ya que se abre en su propia pantalla, como un programa más. Es más eficiente e incluso desde la web de LexNet potencian su uso.

 

4.- LexNet en dos formularios

Lo has descargado todo, lo has instalado bien, has entrado en la aplicación y, de repente, te sientes agobiado/a porque no sabes qué hacer. Si bien es cierto que LexNet tiene varios formularios que tienes que rellenar para enviar los archivos al Juzgado, te diré que se resumen en dos: Escritos iniciadores y de trámite. Los otros escritos se usan poco al principio y no queremos complicarnos, de momento. Como su propio nombre indica, un formulario iniciador de asunto es aquél que inicia un procedimiento; y un escrito de tramite es el resto de tramites, sea cual sea. Usaremos el formulario de trámite para toda comunicación una vez sepamos el número de expediente y el NIG (Número de Identificación General), es decir, desde la personación hasta los recursos.

 

5.- Completa todos los campos

Dedica tiempo a rellenar todas las casillas que van apareciendo a lo largo del formulario. Cada casilla tiene una finalidad que ayuda al Juzgado o te ayuda a ti a identificar el procedimiento al que quieres enviar el escrito. El NIG es el número único que identifica el expediente, y como te digo, es una serie de dígitos. Bueno, y de letras también. Los sistemas no están perfectamente coordinados y a veces te puede salir una letra en mayúscula entre todas las cifras. LexNet sólo acepta números, pero aquí viene un truco. Cada letra es un orden jurisdiccional, igual que el dígito de control, a saber: C/Civil=1; P/Penal=2; O/Contencioso=3; S/Social=4.

Es importante como te digo rellenar todos los datos de los que tengas información, sobre todo a la hora de identificar a las partes, tanto demandantes, demandados, acusación particular, popular, etc., y completar la información de cada uno de ellos. No te olvides de poner la fecha de nacimiento del trabajador en los expedientes sociales. Por lo demás, es subir el archivo (sin tildes en el titulo), describirlo brevemente y clasificarlo.

 

6.- Separa los archivos

Cuando tengas que subir varios archivos a LexNet, súbelos de uno a uno. Si inicias una demanda, manda como archivo principal la demanda y como adjuntos uno a uno cada elemento que aportes como prueba. Y así con cualquier otro escrito que lleve documentación anexa. Importante, cuando los cargues, asígnale una descripción, no lo dejes como “Escrito sin clasificar” salvo que sea necesario. Así los funcionarios del Juzgado sabrán qué archivo es y les agilizarás su trabajo.

 

7.- No satures LexNet

Te ocurrirá que tendrás que presentar una demanda importante que ya de por sí es larga y tienes que presentar mucha documental. Tienes dos opciones: comprimes los PDFs para que pesen poco o tendrás que mandar la documentación incompleta. Como te decía arriba, no cargues todo en un único archivo, ni cargues uno a uno 100 archivos. El sistema se puede sobrecargar, te dará un mensaje de error y no podrás enviar el archivo. Si te ocurre esto, no te tires de los pelos, la solución es sencilla, aunque algo engorrosa. El sistema te dará un mensaje de error grabado encima de la primera página de la demanda. Tendrás que imprimir la demanda con esa primera hoja de error y adjuntar tantas copias de la demanda y la documental tengas como partes en el proceso y presentarlo en el Registro Común del Juzgado Decano de tu ciudad.

Como esta opción es un poco engorrosa, te recomiendo que lo replantees desde el principio y envíes la documentación más importante, seleccionando antes de enviar la opción “Documentación pendiente de completar”. Así el Juzgado sabrá que hay más.

 

8.- Revisa todo antes de firmar

Parece obvio, pero por ir rápido a veces podemos cometer errores que nos echen por tierra todo el trabajo que hemos hecho anteriormente y, te lo digo en serio, después de escribir toda la información, adjuntar el principal y los 20 archivos anexos, no quieres que te de un error y tengas que empezar desde el principio.

 

9.- Revisa la configuración del Sistema

En la pestaña de configuración podrás modificar varios elementos importantes, así como darte de alta en el sistema de notificaciones, de forma que cada vez que te llegue una notificación el sistema te lo indique mediante un correo electrónico a tu dirección profesional. También podrás ceder el derecho de acceso de tu cuenta a algún compañero, por si te tiene que sustituir.

Extra: Pide ayuda y no lo dejes para el último día

Si tuvieras problemas a la hora de instalar el sistema, descargar los certificados o el programa, hay un teléfono de Asistencia Técnica del C.G.A.E donde te ayudarán paso a paso o, incluso si no pudieras hacerlo tú, se conectarán a tu ordenador y lo harán ellos. Hay que agradecérselo siempre. Y por favor, no dejes el envío de documentación para el último día. LexNet a veces desconecta el sistema para hacer reparaciones o para actualizar. Y aunque siempre queda el día de gracia, es mejor que lo presentes todo antes.

 

Continuar Leyendo

Tendencia

Copyright © 2019 Todojuristas.com Todos los Derechos Reservados