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EMPLEO Y CARRERA PROFESIONAL

Coaching para Abogados

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La ICF (International Coaching Federation) define el coaching como la relación profesional continuada entre el coach –que imparte el coachingy el coachee –que recibe la sesión de coaching–, a través de la cual se profundiza en el autoconocimiento del coachee para aumentar su rendimiento y mejorar su calidad de vida, lo que se traduce en resultados extraordinarios en su vida personal y en su vida profesional.

 

¿Qué relación existe entre el coaching y el ejercicio de la abogacía?

La abogacía ha sido una profesión a menudo ligada a las ideas de hermetismo y rectitud. Sin embargo, en las últimas décadas, la abogacía ha centrado especialmente su atención en satisfacer las necesidades de unos clientes cada vez más exigentes, lo que ha aumentado considerablemente la competencia en el sector para prestar un servicio de calidad al tiempo que se potencia la cercanía con el cliente.

Esta nueva realidad ha hecho surgir en los abogados la necesidad de desarrollar nuevas competencias que les conviertan en profesionales técnicos, pero también empáticos, lo que ha contribuido a incrementar el nivel de exigencia que lleva intrínseco el ejercicio de esta profesión, no solamente desde el punto de vista individual de cada abogado, que a menudo está sometido a altos niveles de estrés, sino también desde el punto de vista de mercado, puesto que, en el sector legal, la competencia es cada vez mayor.

En este sentido, los abogados están acostumbrados a ser ellos quienes asesoran a otras personas, pero, ante esta nueva realidad, es recomendable contar con asesoramiento externo en la búsqueda y desarrollo de esas nuevas habilidades para obtener el máximo rendimiento en el desempeño de su trabajo, para aprender a conciliar la vida personal y profesional o para crear una marca personal no solamente ante los clientes, tanto actuales como potenciales, sino también ante la competencia.

En este nuevo marco del sector legal, es posible que los abogados se planteen determinadas preguntas y que deban reflexionar sobre ellas, como, por ejemplo, cómo comenzar su andadura profesional si se trata de un abogado joven, de qué manera desea ejercer la profesión, cómo recuperar la frescura y la motivación cuando se trata de un abogado que cuenta con una amplia trayectoria profesional…

Es aquí donde entra en juego el coaching jurídico, para enseñar a los abogados a conocerse a sí mismos y a gestionar de la manera más eficaz sus propias emociones, con el objetivo de alcanzar la realización profesional.

 

COMPETENCIAS

El coaching aporta competencias y habilidades muy útiles para el trabajo diario del abogado. Entre ellas, se encuentran:

 

1. La escucha activa

Saber escuchar es fundamental para la vida profesional práctica del abogado. La escucha activa no solamente afecta a la comunicación verbal, sino también a la comunicación no verbal.

La escucha activa no implica estar en silencio mientras la otra persona habla, sino la actitud de estar atento, de tal manera que el abogado sea capaz de leer y escuchar tanto las palabras efectivamente dichas, como el mensaje emitido por los gestos, la postura corporal, etc., de la persona que tiene enfrente, ya sea un cliente, un socio o un colaborador, lo que permitirá al abogado extraer información relevante para generar empatía o ganarse su confianza y, en consecuencia, tener una conversación efectiva con la otra parte.

 

2. Las preguntas poderosas

Un abogado debe saber preguntar, no solamente cuando practica interrogatorios en sala, sino también para recabar toda la información necesaria en una primera entrevista con el cliente, en una reunión de despacho o con los colaboradores.

Las preguntas más efectivas son aquellas que se formulan de manera abierta, pues deja más libertad a la otra parte para expresar todo aquello que considere importante. En este sentido, conviene comenzar las preguntas con “cómo”, “qué”, “cuál”, “para qué”, “dónde” o “cuándo”.

De igual modo, cuanto más cortas sean las preguntas, mejor, ya que facilita su comprensión por parte de la otra persona y, por lo tanto, contribuye a que la respuesta que emita esa persona contenga información valiosa para el abogado.

 

3. Dar paso al silencio

Una conversación eficaz no es aquella en la que los intervinientes en la misma hablan continuamente, sino aquella en la que, en los momentos oportunos, se da paso al silencio para reflexionar sobre alguno de los aspectos tratados en la conversación, de manera que tanto el abogado como su interlocutor (cliente, socio, colaborador…) pueden llegar a sus propias conclusiones y reparar en ideas o soluciones importantes para cada ocasión.

 

4. Conocimiento de sí mismo

El abogado ha de aprender a conocerse a sí mismo para ser capaz de gestionar sus propias emociones y reaccionar ante las emociones de la persona que tiene enfrente. El ejercicio de la abogacía lleva implícito el sentimiento de muchas y muy variadas emociones, ya que la falta de las mismas supondría perder la empatía y actuar de forma automatizada, como una máquina.

Entre estas emociones, la más habitual es el agobio, que quizás afecta más a los jóvenes abogados que a aquellos que ya tienen una larga trayectoria profesional. Sin embargo, el estado de ánimo de los clientes o el hecho de que surjan asuntos urgentes o de que muchos de los plazos terminen en fechas próximas, por ejemplo, no deben ser motivo para que el abogado se desborde. Al contrario, debe conocerse a sí mismo y trabajar en la gestión emocional para evitar que un asunto determinado o el vencimiento de los plazos no le afecten más de lo necesario, lo que incrementará su productividad y eficacia en el trabajo.

 

5. Integración y liderazgo de equipos

Esta habilidad está íntimamente relacionada con la gestión del despacho y de las relaciones con colaboradores. En este sentido, el abogado debe aprender a construir equipos cohesionados y a gestionarlos de una manera eficiente, ya que esto aportará confianza y autonomía, generando un feedback efectivo que permita analizar y valorar desde un punto de vista objetivo la forma de realizar el trabajo.

Un buen liderazgo ayuda al despacho a contar con los mejores abogados y favorece la calidad del servicio prestado a los clientes.

 

6. Feedback

La comunicación efectiva implica la utilización de un lenguaje que cause un impacto positivo en el otro; algunas técnicas que ayudan a que se produzca esta comunicación efectiva son el parafraseo, el resumen de lo que dijo la otra persona, etc.

No es otra cosa que el feedback o retroalimentación, que debe ser de calidad, ya que de ello derivan dos efectos: el primero, que el socio, el colaborador o el cliente se siente comprendido y escuchado por parte del abogado, con lo cual habrá dado un paso importante hacia el éxito de la conversación; el segundo, que el abogado se asegura de que lo que ha entendido es lo que efectivamente la otra parte quería decir.

Una comunicación eficiente en este sentido incrementará la confianza entre ambos, lo que se reflejará en los resultados obtenidos.

 

7.Inteligencia emocional

Es importante no solamente que un abogado aprenda a conocerse a sí mismo, sino también que tenga autoconciencia, entendida como la capacidad de darse cuenta de lo que ocurre en su mente, en su cuerpo, en el ámbito emocional y a su alrededor.

Tener autoconciencia es fundamental para desarrollar la inteligencia emocional, pues ésta influye directamente en la motivación y en el ambiente de trabajo de los socios o colaboradores e incluso en el ambiente creado en las reuniones con los clientes.

El abogado que se conoce a sí mismo, que tiene conciencia de lo que sucede en su mundo interior y en el mundo exterior y que es capaz de gestionar las emociones que le produce todo cuanto sucede le llevará a que entre su cuerpo, su lenguaje y sus emociones exista coherencia, lo que le mostrará ante los demás como alguien equilibrado que adopta decisiones racionales y justas.

Todo ello repercute, sin duda, en el rendimiento en su trabajo y en la consecución de objetivos.

 

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CURIOSIDADES

20 Soft Skills que todo Abogado debería tener

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El trabajo y la forma de trabajar están cambiando. También en el campo de la abogacía. Cuando un despacho de abogados busca un nuevo letrado que incorporar a su plantilla, ya no sólo mira que en su CV aparezca el Grado en Derecho con una buena nota media y el Máster de Acceso a la Abogacía, sino que se articulan complejos procesos de selección para asegurarse de que dicho candidato cumpla con esas hard skills (saber derecho civil, dominar Excel y Word…) pero también con las denominadas soft skills, que son aquellas habilidades deseables para un determinado puesto de trabajo que no dependen de los conocimientos adquiridos, sino de la persona en cuestión. En esta entrada te contamos cuáles son estas habilidades que todo abogado del futuro debería poseer.

 

1. Inteligencia emocional: cada vez más a menudo escuchamos el término “inteligencia emocional” como una de las habilidades que todo trabajador debería poder demostrar. Se trata de la capacidad de conocer nuestras propias emociones y sentimientos y los de las personas que nos rodean, y de saber manejarlos para anticiparnos a determinadas situaciones. El abogado que esté sufriendo una época de intenso estrés y ansiedad tiene que saber identificar estas emociones y ponerles remedio antes de que le lleven al bloqueo profesional.

 

2. Empatía: no basta con saber identificar los sentimientos de otras personas, también hay que saber ponerse en el lugar del otro, ya sea compañero o subordinado, para no agravar una posible situación negativa. Si un abogado empático conoce que un compañero del despacho está pasando por una mala racha de ansiedad, tratará de ayudarle en lo posible.

 

3. Gestión de la ansiedad: la ansiedad y el estrés están a la orden del día. Estas emociones son inevitables, pues dependen de la personalidad de cada uno. Pero en lo que un abogado sí debe trabajar es en la gestión de esta ansiedad, saber cuándo sufrimos épocas de más ansiedad y ponerle remedio para que ésta no afecte a nuestra carrera profesional.

 

4. Honestidad: es preferible que el abogado sea honesto con sus clientes o con sus jefes, y diga abiertamente que no le da tiempo a acabar las tareas en el plazo que le han dado y que necesita más tiempo para hacerlo bien, que no decir nada, entregarlo en tiempo y que lo entregado sea una chapuza. Los despachos de abogados también valoran esa honestidad.

 

5. Ética: si bien la ética es una de las cualidades que les enseñan a los abogados desde el inicio de sus estudios, con el paso del tiempo muchas veces parece olvidarse. No pisar a compañeros, no actuar de mala fe, no jugar con tus clientes… La ética en el trabajo es otra de las habilidades más valoradas por los despachos.

 

6. Amabilidad: el campo de la abogacía está intentando alejarse de esa percepción social de seriedad y distancia que la ha caracterizado durante mucho tiempo. Ahora se buscan abogados cercanos y amables con los clientes.

 

7. Educación: más cercanía y confianza con los clientes, compañeros y jefes no implica una mayor falta de educación. Las buenas maneras, gestos y palabras deben seguir gobernando las relaciones laborales, incluyendo el campo de la abogacía.

 

8. Positividad: en todos los trabajos, incluido el de la abogacía, surgen contratiempos y hay cosas que no salen como esperábamos. Otra de las habilidades del abogado del futuro es la de afrontar estas situaciones con positividad.

 

9. Adaptabilidad: derivado de lo anterior, ante situaciones nuevas y cambiantes, plagadas de contratiempos, los despachos buscan abogados que sean capaces de adaptarse a estas nuevas situaciones con facilidad.

 

10. Puntualidad: no está de más recordar que la puntualidad es una virtud, no sólo deseable, sino obligatoria en cualquier puesto de trabajo, en la que, además, se debe trabajar. Implica no sólo llegar puntual a tu puesto de trabajo, sino también cumplir con todos los plazos de entrega asignados, en la medida de lo posible.

 

11. Organización: para evitar ser impuntual, otra de las habilidades más requeridas por los reclutadores es la capacidad de organización, ser conscientes de lo que uno puede abarcar en un día y organizarse el tiempo para cumplir con las metas organizadas.

 

12. Gestión del tiempo: Una vez organizada nuestra jornada laboral, otra habilidad muy importante es saber gestionar ese tiempo, es decir, aprovechar al máximo cada minuto evitando distracciones.

 

13. Automotivación: en la actualidad, los despachos buscan abogados que tengan capacidad de automotivación, que se fijen metas laborales cada vez más ambiciosas y que dichas metas les motiven a trabajar cada día más y mejor para conseguirlas.

 

14. Creatividad: el campo de la abogacía, aunque para el resto de la sociedad pueda parecer frío y serio, no deja de ser un campo abierto a la innovación y a la creatividad, que trata de buscar nuevas formas de trabajo, más dinámicas y cada vez más accesibles a los clientes que requieren de estos servicios. Precisamente, esta creatividad es uno de los factores clave para las instituciones que otorgan premios a abogados y despachos por el desarrollo de su carrera profesional.

 

15. Pensamiento crítico: Al final del día, un abogado tiene que ser capaz de reflexionar sobre lo que ha hecho bien, pero también sobre lo que ha hecho mal para ponerle solución y tratar de mejorarlo. Hay que saber criticar el trabajo ajeno, pero también el propio para poder avanzar.

 

16. Capacidad de reconocer errores y pedir disculpas: derivado de lo anterior, si, como resultado de ese pensamiento crítico hacia nuestro trabajo, descubrimos errores, otra habilidad deseable en los abogados es la de saber pedir abiertamente perdón por los errores cometidos y tratar de neutralizar nuestro ego.

 

17. Comunicación: la comunicación implica no sólo saber explicar los pensamientos propios correctamente y convencer con la palabra, sino también saber escuchar los ajenos atentamente para comprenderlos. Los despachos necesitan abogados que sepan escuchar y retener el máximo de información posible.

 

18. Habilidades sociales: muchos despachos de abogados se nutren del número de clientes que poseen, de su cartera de clientes, por eso, los abogados con habilidades sociales y capacidad de captar nuevos clientes y entablar nuevas relaciones son muy importantes en su plantilla.

 

19. Capacidad de liderazgo: cuando un abogado promociona dentro de un gran despacho y comienza a tener subordinados a su cargo, la capacidad de liderazgo es una habilidad muy importante. No se trata sólo de mandar, sino también de motivar a tus empleados y tratarles correctamente para lograr los objetivos propuestos.

 

20. Gestión de equipos: saber trabajar en equipo es muy importante en la actualidad. Cuando llega, por ejemplo, la campaña del impuesto sobre la renta, y un despacho se tiene que enfrentar a un gran número de presentaciones, saber formar equipos que trabajen bien y repartir las tareas de manera equitativa es una cualidad muy importante.

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EMPLEO Y CARRERA PROFESIONAL

Consejos sobre elaborar un Curriculum para una firma de Abogados

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¡Las primeras impresiones importan!¡Y mucho! Y esto no aplica únicamente en nuestro entorno personal, sino que es perfectamente extrapolable a nuestra vida profesional o académica. De esta manera, hay que ser siempre precavido cuando conocemos por primera a un juez, a un profesor, a un compañero, a un cliente y ¿por qué no? A un entrevistador. Por eso hoy quería hablaros de la importancia de cuidar la estética de vuestro curriculum vitae o de las cartas de presentación que entreguéis en los procesos de selección de los despachos, ya que esa es la primera imagen que se percibe de vosotros: vuestra primera impresión.

Todos coincidiremos en que lo ideal es que ese primer contacto sea a través de una entrevista personal en la que daros a conocer, sin embargo, no hay que olvidar que un despacho de abogados o una empresa puede recibir a lo largo del año cientos e incluso miles de candidaturas… ¿Imagináis la inversión en tiempo, personal y recursos que se debería llevar a cabo para tener la oportunidad de conocer personalmente durante media hora a cada candidato? Si tan solo se presentasen 1.000 personas, estaríamos hablando de más de 500 horas…A 40 horas por semana, más de 3 meses solo en la primera fase… Por eso mismo, un primer contacto a través de un currículum, una carta de presentación o un expediente es algo inevitable y muy expandido en la práctica, ya que es algo cómodo que permite seleccionar quién tiene un perfil que puede encajar con el puesto de trabajo.

De esta manera, los recursos humanos de los despachos determinarán si sois aptos para llegar a la siguiente fase del proceso de selección examinando esa documentación por lo que es importante que, en primer lugar, transmita quiénes sois y qué podéis aportar a la empresa en la que queréis trabajar y, en segundo lugar, que os permita diferenciaros de los demás. Es como si estuvieseis diseñando vuestra tarjeta de visita (pero algo más desarrollado).

De esta manera, deberéis prestar especial atención a los siguientes elementos:

En primer lugar, es recomendable utilizar una plantilla (aunque no obligatorio: si sois capaces de diseñar de cero vuestros documentos, desde luego ganaréis en originalidad y evitaréis encontrar copias de vuestra documentación). Para ello, hay que elegir una que refleje la seriedad que queréis transmitir, que sea sencilla, que tenga unos campos acordes a lo que podéis necesitar y que aproveche correctamente el espacio. Tenéis decenas de páginas webs o aplicaciones que os pueden dar ideas o que os permitirán bajar gratuitamente una plantilla. Algunos ejemplos son las plantillas de Word o Canva, pero hay muchas más.

En segundo lugar, ¡máximo una página! Esto es algo que tiene que quedar muy claro, ya que muchos recursos humanos desechan directamente aquellos currículos que tengan más de una página al considerar que no sabéis ser sintéticos, cualidad muy bien valorada. Esto en el despacho pasa un poco igual, si un socio con poco tiempo os pide que elaboréis un informe para ponerse al día sobre el estado de una cuestión jurídica, no podéis entregar un informe de 200 páginas, sino algo breve, claro, sencillo y conciso. Por ello, es importante saber seleccionar qué cualidad y aptitudes queréis destacar de vosotros mismos. Por poneros un ejemplo, si a lo largo de vuestra carrera, habéis asistido a 25 ciclos de conferencias y queréis solicitar una plaza en un despacho penalista: ¡no pongáis todos, sino únicamente aquellos que versen sobre el Derecho Penal! Pero, ojo, no vale llegar a una página poniendo una letra diminuta que de dolor de cabeza intentar leer, ¡hay que facilitar la tarea del seleccionador!

En tercer lugar, el diseño de vuestro currículum debe ser intuitivo: las distintas secciones que queráis incluir deben poder distinguirse con facilidad, por ejemplo, a través de títulos o subtítulos de otro tamaño, cuadros que separen las distintas secciones o cambios de color en función de si habláis de vuestra vida académica, de vuestra vida profesional o de los idiomas. Para favorecer esto, podéis, por ejemplo, aprovechar los emojis (por ejemplo, para indicar cuál es vuestro teléfono, vuestro email o vuestro LinkedIn, el cual es recomendable incluir siempre y cuando esté actualizado) o incluso con los logos de las universidades en las que habéis estudiado o de las empresas en las que habéis trabajado, formando así un currículum más visual. Igualmente, dentro de cada sección, debéis respetar esa coherencia: ordenad las distintas etapas de vuestra vida académica/profesional en orden cronológico o en orden cronológico inverso (últimamente, está más de moda este segundo criterio, pero, independientemente de la forma en que lo hagáis, que sea intuitivo) y respetad el mismo orden en las secciones, por ejemplo, primero indicar la fecha, luego el lugar y luego el curso que estuvierais realizando o el puesto que ocupabais en la empresa.

En cuarto lugar, un elemento que puede ser interesante de analizar es la fotografía: ¿ponerla o no ponerla? ¡Esa es la cuestión! Aunque es cierto que en el resto de Europa esta práctica no se estila, llegando incluso a desechar todos aquellos currículos que tengan fotografía, en España sí, incluso se facilita la tarea de los recursos humanos ya que, al poneros cara, si pasáis a la fase relativa a la entrevista, les será más sencillo asociaros con el contenido de vuestro currículum. Básicamente, le dais una ayuda extra para que os recuerde y os reconozca. Pero, cuidado, ¡no vale cualquier foto! Recordad que todo lo que contenga vuestro cv (el tipo de letra, el color, la plantilla, el contenido y por supuesto la foto) tiene que transmitir lo que vosotros queráis. Si queréis transmitir seriedad y profesionalidad, buscad una foto que refleje justo eso, y si no tenéis, más vale no ponerla.

En quinto lugar, el diseño de vuestro currículum debe plasmar la estrategia que queráis seguir, porque, claro, con un espacio limitado, hay que pensar muy bien qué poner y cómo hacerlo. Os pongo un ejemplo, si un estudiante no ha tenido la ocasión de hacer prácticas en un despacho, pero sí ha trabajado dando clases particulares y, por otro lado, tiene una formación académica increíble con dos carreras, erasmus, un curso de mediación y una beca para estudiar derecho americano en el extranjero, lo más inteligente sería poner en primer lugar los datos académicos para destacarlos. Pero si en cambio, un estudiante ha estudiado Derecho, pero a nivel laboral ha hecho prácticas en 3 despachos y uno de ellos, incluso en el extranjero, yo, en su lugar, plasmaría en primer lugar los datos sobre mi vida profesional. ¡Todo es cuestión de estrategia! Pasa un poco igual con los apartados que queréis que contenga vuestro CV: no están reglados en ningún lugar y podéis adaptarlos a vuestras necesidades. Por ejemplo, si habéis hecho muchísimos voluntariados podéis hacer un apartado solo para eso o si habéis escrito muchos artículos, solo con publicaciones o si habéis participado en muchas competiciones de debate, un apartado para torneos y logros en debate o si tenéis un manejo muy avanzado de bases de datos jurídicas, listadlas… ¡Hay mil opciones así! ¡Haced el cv vuestro!

Y por último y no por ello, menos importante, revisad bien vuestro currículum para que no haya ni faltas de ortografía ni errores tipográficos (que sea legible, que no haya dobles espacios, que en mitad de una frase no cambie el tamaño o el tipo de fuente, que la fuente transmita seriedad, que esté bien alineado…). Para ello hay que prestar mucha atención, pero ¡imaginad la imagen que se lleva de vosotros un seleccionador cuando en una sola página encuentra faltas de ortografía! Vuestro currículum transmite lo que sois y en este caso transmitiría descuido y desinterés, así que mucho cuidado.

¡Y eso sería todo en lo relativo a la estética de los currículos! Si tuviera que resumir todo esto en tres ideas sin duda serían:

1. Haced el currículum vuestro;

2. Tened muy claro qué queréis que transmita; y

3. Revisadlo bien.

¡Espero que os haya servido! Estoy convencida de que aplicando todo esto, no tendréis que arrepentiros de una mala primera impresión en el ámbito profesional.

Celia herrero

Autor: Celia Herrero Cantó. Trainee en el departamento de Derecho Mercantil de Garrigues

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CURIOSIDADES

Iberian Lawyer

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Iberian Lawyer es una revista digital dedicada a los mercados jurídicos de España y Portugal, que se centra en la abogacía de los negocios y en la abogacía in house. La revista está disponible en dos idiomas, inglés y español, y ofrece una cobertura exhaustiva que incluye información sobre los principales actores y los acuerdos más importantes, así como clasificaciones, noticias sobre los ingresos de los bufetes de abogados y guías salariales.

Iberian Lawyer ofrece además cobertura de noticias en el sitio web, así como historias sobre las cuestiones importantes que afectan a los abogados en España y Portugal.

 

Premios de Iberian Lawyer:

 

Gold Awards: Los Gold Awards tienen como objetivo destacar la excelencia de los abogados in-house y responsables de compliance en España y Portugal en áreas relativas a la gestión de asuntos jurídicos, fiscales, RRHH y financieros. Iberian Lawyers, con estos premios, reconoce la excelencia entre los protagonistas del sector.

Las categorías de premios abarcan los sectores de: Automoción y transporte, Banca y Finanzas, Construcción, Proyectos e Infraestructura, Bienes de consumo y fabricación, Energía y renovables, Moda y lujo, Bebida y alimentación, Seguros, Farmacia, Salud y Ciencias de la Vida, Bienes, Comercio Minorista, Comercio electrónico, Servicios y consultoría, Tecnología, Telecomunicaciones y medios, y Viajes y turismo.

La participación es gratuita y se puede solicitar el formulario de candidatura a awards@iberianlegalgroup.com. No obstante, la convocatoria para el año 2021 aún no se encuentra abierta.

 

Forty under 40 Awards: En este premio, Iberian Lawyers honra a los mejores abogados de España y Portugal menores de 40 años. En la pasada edición de 2020, cuyo jurado estuvo conformado por un grupo de Asesores Generales y Responsables Jurídicos, se otorgaron 20 premios individuales y 20 premios de equipo por categoría.

Las categorías de participación son: arbitraje, mercado de capitales, seguros, energía, UE y competencia, banca y finanzas, Fintech, infraestructura y construcción, insolvencia y reestructuraciones, IP/TMT, laboral, ciencias biológicas/farmacéutica, litigios, fusiones y adquisiciones, capital privado, Derecho público, inmobiliario, puesta en marcha, impuestos y delitos de cuello blanco.

La convocatoria se anuncia pronto en su web: http://www.iberianlawyer.com/awards-menutop/40-under-forty-awards y se tendrá que solicitar el formulario de inscripción en la siguiente dirección: awards@iberianlegalgroup.com

 

Labour Lawyers Awards – España: Los abogados laborales, como guardianes de las reglas del juego en la dinámica entre oferta y demanda de trabajo, junto con los operadores de gestión de recursos humanos de las empresas, constituyen uno de los componentes fundacionales del entramado social del sistema. Iberian Lawyer Labor Awards es una iniciativa impulsada por Iberian Lawyers con el objetivo, entre otras cosas, de estimular la competitividad entre los despachos de abogados de España centrados en el área de la práctica laboral y reconocer la excelencia dentro de este sector de la actividad privada.

Las categorías de participación, tanto para abogados individuales como para despachos en su conjunto son: despacho o abogado laboral del año, relaciones industriales o sindicales, litigio, asesoría, alta dirección, reestructuraciones, asuntos relacionados con el empleo, seguridad social, empleo público, derecho deportivo y empleo penal.

La convocatoria se anuncia en su web: http://www.iberianlawyer.com/awards-menutop/iberian-lawyer-awards-labour-2020-spain#categories y se tendrá que solicitar el formulario de inscripción en la siguiente dirección: awards@iberianlegalgroup.com

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