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Oposiciones a la carrera diplomática

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INTRODUCCIÓN

La Carrera Diplomática es el cuerpo estatal especializado en Relaciones Internacionales adscrito al Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación. Por tanto, ser Diplomático implica ejercer un puesto de alta responsabilidad, pues consiste, de facto, en representar al Estado y en velar por los ciudadanos y entidades españoles; a su vez, ese puesto de alta responsabilidad otorga a quien lo desempeña no solo prestigio social, sino también, y más importante, inmunidad penal (es decir, no puede ser detenido por la policía del Estado donde desarrolle su labor).

Preparar y superar este tipo de Oposiciones ofrece la posibilidad de ocupar un alto cargo de representación de nuestro país, así como una buena y estable situación económica que las hacen más atractivas.

Cualquier persona que cumpla los requisitos de acceso a la Carrera Diplomática puede embarcarse en estas Oposiciones, si bien las materias que se abordan resultarán más familiares y llevaderas para quienes hayan estudiado las Licenciaturas o Grados de Derecho, Ciencias Políticas, Economía e Historia.

Aunque no es necesario, es recomendable realizar, de manera complementaria y con carácter previo a iniciar las Oposiciones a la Carrera Diplomática, un Posgrado o Máster en Diplomacia o en Relaciones Internacionales, por ejemplo, ya que gran parte del temario está relacionado con esta cuestión, por lo que contar con conocimientos al respecto puede ser una ventaja a la hora de manejar el programa de estudio.

 

REQUISITOS DE ACCESO

Para poder llegar a ser Diplomático, es necesario cumplir los siguientes requisitos:

  • Tener nacionalidad española.
  • Tener una edad comprendida entre los 16 años y la edad máxima de jubilación forzosa.
  • Estar en posesión del título de Licenciado, Ingeniero, Arquitecto o Grado.
  • No hallarse inhabilitado para el ejercicio de la función pública ni haber sido separado del servicio de las Administraciones Públicas.
  • Tener la capacidad necesaria para desempeñar las funciones propias del cargo.

 

TEMARIO DE LAS OPOSICIONES A LA CARRERA DIPLOMÁTICA

Las Oposiciones a la Carrera Diplomática llevan aparejado un amplísimo temario compuesto por cuatro grupos de temas, en cada uno de los cuales se abordan distintos bloques de materias:

  • Grupo primero:
  • Derecho Internacional Público (21 temas).
  • Derecho Internacional Privado (10 temas).
  • Organizaciones Internacionales (8 temas).
  • Derecho Civil, Derecho Mercantil y Derecho Consular (10 temas).
  • Grupo segundo:
  • Sistemas Políticos (4 temas).
  • Derecho Constitucional (11 temas).
  • Derecho Administrativo (10 temas).
  • Unión Europea (29 temas).
  • Grupo tercero:
  • Economía General y Economía del Sector Público (9 temas).
  • Economía Internacional (12 temas).
  • Economía Española (17 temas).
  • Cooperación para el desarrollo (8 temas).
  • Grupo cuarto:
  • Historia (37 temas).
  • Relaciones Internacionales y Política Exterior (15 temas).

Para preparar este tipo de Oposición, el propio Ministerio de Asuntos Exteriores ofrece recomendaciones como las siguientes y que son aplicables a cualquier tipo de Oposición:

  • Trabajo y constancia.
  • Asumir las horas de estudio como una jornada de trabajo.
  • Aprender a canalizar la frustración.
  • Mantener una actitud positiva durante todo el proceso de la Oposición.

Es importante contar con la ayuda y el seguimiento de un preparador o de una academia, pues esto permite una visión realista del nivel de preparación del opositor y aporta seguridad al estudiante. Como ejemplo, podemos mencionar el CEI International Affairs de Barcelona (https://www.ceibcn.com/es/).

 

PROCESO DE SELECCIÓN

El proceso selectivo para la Carrera Diplomática está formado por dos fases:

  • Fase de oposición, que consiste en cuatro ejercicios de carácter eliminatorio:

Primer ejercicio: su contenido abarca todo el temario, así como cuestiones de cultura general.

El candidato debe responder un cuestionario tipo test que consta de 105 preguntas, de las cuales 5 son de reserva. Cada respuesta correcta se valora con 0’10 puntos y cada respuesta incorrecta, con -0’033 puntos; las primeras diez respuestas en blanco no se valoran, pero a partir de la undécima se valoran del mismo modo que las respuestas incorrectas.

El tiempo de que disponen los aspirantes para realizar este primer examen es de 135 minutos.

El Tribunal decide cuál es la puntuación mínima que hay que obtener para superar el ejercicio, pero en ningún caso puede ser inferior a 5 puntos. En las 48 horas a la realización del cuestionario, se publican las plantillas de corrección.

En el segundo ejercicio, hay que desarrollar por escrito un tema de carácter político, económico, social y/o cultural de actualidad propuesto por el Tribunal, sin que los candidatos puedan consultar ningún tipo de material de referencia o documentación.

Para ello, disponen de un tiempo máximo de 2 horas y, una vez transcurridas, los aspirantes deben introducir su ejercicio en un sobre en el que conste la identificación del candidato.

En una sesión separada, cada opositor leerá públicamente el ejercicio escrito, formulando a continuación el Tribunal las preguntas que considere necesarias durante 30 minutos.

La calificación conjunta oscilará entre los 0 y los 10 puntos, siendo necesario alcanzar 5 puntos. Esta calificación final resultará de la valoración del ejercicio escrito, que será como máximo de 6 puntos, exigiéndose un mínimo de 2’5 puntos; y de la valoración de las respuestas dadas por el candidato a las preguntas del Tribunal, pudiendo ser como máximo de 4 puntos.

El tercer ejercicio es una prueba de idiomas, en el que hay prueba escrita y prueba oral en dos idiomas, siendo uno de ellos obligatoriamente el inglés, pudiendo cada opositor escoger el segundo idioma entre francés, ruso, chino, árabe, alemán y portugués. Además, si el candidato quiere, podrá realizar esta prueba en un tercer idioma voluntario de entre las opciones existentes para la elección del segundo idioma, siempre que sea distinto a éste.

Para realizar este ejercicio, no se puede utilizar diccionario ni otro tipo de textos o materiales.

En cada uno de los dos idiomas obligatorios, habrá que realizar dos pruebas:

  • Traducir al inglés y al segundo idioma un texto en castellano, pudiendo utilizar un diccionario bilingüe en español para cada idioma. El tiempo máximo es de 90 minutos.
  • Traducir al castellano un texto en un máximo de 1 hora.

Una vez terminado el ejercicio, se introduce en un sobre y se entrega al Tribunal.

La fase oral tiene lugar en sesión pública y es común para los dos idiomas obligatorios, debiendo leer en voz alta ante el Tribunal las traducciones realizadas por escrito.

A continuación, cada aspirante habla, primero en inglés y después en el segundo idioma, sobre sendos temas que propone el Tribunal por un tiempo máximo de cinco minutos para cada tema. Al finalizar cada exposición, el Tribunal puede formular preguntas y pedir aclaraciones durante 15 minutos.

El conjunto de pruebas de cada idioma se valorará entre 0 y 10 puntos, debiendo alcanzar en cada idioma un mínimo de 5 puntos. Tras publicarse las calificaciones de los dos primeros idiomas, quienes hayan obtenido esa nota mínima pueden realizar la prueba del tercer idioma.

En esta prueba voluntaria, se debe traducir al idioma escogido por cada aspirante un texto redactado en castellano en un tiempo máximo de 90 minutos y, a continuación, se hace el mismo ejercicio a la inversa, es decir, se traduce un texto redactado en el idioma elegido al castellano en un tiempo máximo de 60 minutos. Solo en la traducción inversa se permite utilizar un diccionario bilingüe.

La fase oral de este ejercicio se desarrolla en sesión independiente, en la que cada opositor lee en voz alta sus traducciones y, posteriormente, habla durante 5 minutos en el idioma elegido sobre un tema de actualidad de entre los propuestos por el Tribunal. Finalizada la intervención, el Tribunal puede formular preguntas o solicitar aclaraciones durante un máximo de 15 minutos.

La calificación puede variar entre los 0 y los 10 puntos, de tal manera que toda puntuación igual o superior a 5 se traduce a una bonificación de 0’50 puntos en la nota final de idiomas, incrementándose en 0’10 puntos por cada punto adicional hasta un máximo de 1 punto en caso de que la valoración sea de 10.

El cuarto ejercicio consiste en una exposición oral de cuatro temas extraídos al azar y tiene carácter eliminatorio. Cada candidato extrae un tema por cada grupo de materias, pudiendo realizar un guion o esquema de los cuatro temas en un tiempo de 15 minutos, sin contar con la ayuda de libros, apuntes, etc.

Los temas se exponen por orden del grupo de materias al que pertenezcan, disponiendo cada opositor de un máximo de 1 hora, que debe distribuir de manera equitativa entre los cuatro temas. A continuación, el Tribunal puede hacer preguntas durante 20 minutos.

La puntuación de este ejercicio irá de 0 a 10 puntos, debiendo alcanzar, como mínimo, 5 puntos para superar esta prueba.

La nota final de la fase de oposición resulta de la suma de las calificaciones obtenidas en cada uno de los ejercicios. Si existe empate, se da prioridad a quien haya obtenido una mayor puntuación en el cuatro ejercicio; si persiste el empate, se prevé un orden de prelación:

  • Mayor puntuación obtenida en el segundo ejercicio.
  • Mayor puntuación obtenida en el tercer ejercicio.
  • Mayor puntuación obtenida en el primer ejercicio.

Quienes superen esta primera fase serán nombrados funcionarios en prácticas, debiendo realizar entonces la segunda parte del proceso selectivo.

  • Curso selectivo de carácter práctico orientado a que los candidatos conozcan cómo desempeñar las funciones propias de la Carrera Diplomática, incluyendo estudios en materia de igualdad entre hombres y mujeres y en materia de violencia de género.

Esta segunda fase se desarrolla en la Escuela Diplomática (Madrid) por un tiempo no superior a 1 año, estableciéndose importantes colaboraciones con las distintas unidades del Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación.

La calificación será de entre 0 y 10 puntos, exigiéndose un mínimo de 5 puntos para superar esta segunda y última parte del proceso selectivo.

La evaluación global del proceso selectivo se obtiene mediante la suma de la calificación final de las dos fases, de tal manera que quienes aprueben, ingresan en la Carrera Diplomática y son nombrados funcionarios de carrera por el Secretario de Estado de Función Pública.

Si existe empate, se establece el mismo orden de prelación indicado para la fase de oposición.

 

CONVOCATORIA

Puedes acceder a la convocatoria publicada en el BOE aquí: http://www.exteriores.gob.es/Portal/es/Ministerio/EscuelaDiplomatica/AccesoCarreraDiplomatica/Paginas/default.aspx para poder consultar el número de plazas a cubrir que son convocadas en cada oposición a diplomático.

 

FUNCIONES DE UN DIPLOMÁTICO

Quienes superan las Oposiciones a la Carrera Diplomática tienen ante sí tres principales salidas profesionales:

  1. Ser Diplomático de España.
  1. Estar al servicio de la Administración, fundamentalmente del Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, ya sea en la sede de Madrid o fuera de España (Embajadas, Representaciones Permanentes ante Organizaciones Internacionales, Delegaciones en Conferencias, Consulados…).
  1. Prestar servicios en otras instituciones, que serán principalmente Administraciones con intereses sectoriales en el exterior, como pueden ser los Ministerios de Justicia, Interior, Agricultura, etc.; órganos constitucionales como la Presidencia o el Congreso de los Diputados, en agencias como la AECID (Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo) u organizaciones internacionales como Naciones Unidas, por ejemplo.

En cualquier caso, podemos diferenciar dos ramas de actividad:

  • Política, que se traduce en la representación del Estado ante otros Estados y Organismos.
  • Consular, encargada de la protección de los ciudadanos y entidades españoles en el extranjero ante las autoridades locales.

Así, las funciones de un Diplomático se pueden resumir en cinco grandes grupos:

  • Representación.
  • Negociación.
  • Fomento de las relaciones amistosas.
  • Protección de los nacionales, en este caso de los españoles.
  • Recopilación de información.

Este conjunto de labores explicadas de una forma tan general se pueden traducir en actuaciones tan diversas como el análisis de la actualidad política y social, la supervisión de proyectos de cooperación al desarrollo, la organización de actos culturales que presenten relación con España, etc.

 

SUELDO DE UN DIPLOMÁTICO

Desde la propia página web del Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación se indica que el sueldo base de un Diplomático es similar al de un Juez, un Abogado del Estado o cualquier otro funcionario del mismo nivel funcionarial. No obstante, el sueldo de un Diplomático es tan elevado porque en el mismo se incluye el coste de expatriar a una familia (Diplomático, cónyuge e hijos, si los hay), así como una prima por riesgo, lejanía, carestía o dureza del destino.

Por tanto, el sueldo base de un Diplomático se corresponde con el nivel en que se encuentre como funcionario público, al que deberán añadirse las pagas extraordinarias. A ello se le añaden el complemento de destino anual y el complemento específico anual. Al resultado se le multiplica el módulo de equiparación del poder adquisitivo y, finalmente, el módulo de calidad de vida (Se pueden consultar en http://www.hacienda.gob.es/BoletinesHacienda/Boletines/2019/62466.pdf).

Sin embargo, estos factores no son públicos, por lo que el sueldo que percibe un Diplomático es muy superior al que podemos encontrar en el Portal de Transparencia. Pongamos un ejemplo del sueldo de un Embajador, aunque no todos los Diplomáticos son Embajadores, sino que ésta es la graduación más alta que se puede alcanzar. Según datos de 2019, el Embajador de España en Alemania percibe 48.464€ brutos anuales.

Dicha cantidad tendría que multiplicarse por 2, y su resultado, por 1’595, de lo que deriva que el embajador de España en Alemania percibe un sueldo próximo a los 155.000€ brutos anuales.

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Proyección profesional en el mejor momento. Oposiciones jurídicas

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Las oposiciones en el ámbito jurídico se han convertido en una opción de empleo más que interesante. Se podría decir que con la reactivación de las convocatorias de oposiciones a un empleo público, tras el parón derivado de la pandemia del coronavirus, el interesado estaría frente a una opción con “gran proyección profesional que llega en el mejor momento”, en palabras de Ángela de las Heras, coordinadora general de Oposiciones del CEF.- Centro de Estudios Financieros.

Esta escuela de negocios, que se precia de preparar a opositores desde 1977, subraya que antes de emprender el camino de la formación el interesado debe tener muy claro qué oposición es la que más se ajusta a sus deseos, que es como decir la que más encaja en su verdadera vocación.

Porque el servicio público es vocacional. Es algo que no se cansa de repetir Ángela de las Heras, quien recuerda que el sentido común también ayuda a decantarse por una oposición o por otra. Es evidente que cuando hablamos de oposiciones en el ámbito jurídico poseer conocimientos previos de derecho no solo facilita la labor del estudiante, supone igualmente un revulsivo para cumplir su sueño.

Cuando De las Heras señala que este es “el mejor momento” no es una observación baladí. El pasado 28 de julio se publicaba en el BOE la mayor Oferta de Empleo Público de la historia. Se podría decir que hay plazas para prácticamente todos los Cuerpos de la Administración, incluido el del área jurídica.

Con carácter general, para opositar hay que cumplir unos requisitos generales que son tener cumplidos los 16 años y no exceder la edad máxima de jubilación; poseer la capacidad funcional para desempeñar las tareas del puesto de trabajo; tener la nacionalidad española para los cuerpos especiales -en los cuerpos generales también se pueden presentar los nacidos en otros estados miembros de Unión europea, cónyuges, etc.; y cumplir un requisito académico, que será diferente según la oposición.

Antes de nada, es muy importante informarse de las Oposiciones que hay para saber cuál puede ser la más adecuada para cada uno. En la mayoría de los casos, el interesado encontrará que la dificultad de aprobar una oposición está en el programa, razón por la que es importante saber que en el momento en el opositor domine sus contenidos “las posibilidades de aprobar son elevadísimas”, señala Ángela de las Heras. En otros casos, cuando las oposiciones son de un nivel inferior, la dificultad no es tanto el programa como la competencia. “Esto es importante”, resalta la coordinadora general de Oposiciones del CEF.-, “porque en muchas ocasiones nos fijamos en un programa relativamente corto y más fácil, pero hay que tener en cuenta el número de instancias presentadas”.

Lo que es de conocimiento público es que la Administración es la ‘empresa’ más grande del país, la cual ofrece multitud de posibilidades para trabajar, aunque hay que tener en cuenta determinados aspectos a la hora de elegir una oposición. No es tan fácil como desearlo, ni tan difícil como para renunciar antes de que uno se lo proponga.

Una primera condición es que el programa exigido se adapte al perfil académico del opositor. A un licenciado en Derecho le será más fácil un programa jurídico. También hay que tener en cuenta el número de plazas convocadas e instancias presentadas. Normalmente, las oposiciones del Grupo A (A1 y A2) tienen una buena ratio y la competencia está en el programa.

Atención al tiempo dedicado a preparar la Oposición. Debe tenerse en cuenta que la preparación para una Oposición del Subgrupo A1 requiere entre dos y cuatro años. Es en este punto, debe saberse que la carrera judicial y fiscal necesitará de una preparación de entre cuatro y seis años. Otras oposiciones, como pueden ser las de notarios, registradores, y similares pueden necesitar de estudio más de seis años. En su conjunto, las oposiciones de este Subgrupo A1 requieren dedicación exclusiva, esto es, un número de horas de estudio diario de entre 8 y 10, equivalente a una jornada laboral.

Por su parte, las oposiciones del Subgrupo A2 requieren un tiempo de preparación de entre año y medio y tres años, aproximadamente. La preparación de esta Oposiciones se puede compatibilizar con un trabajo, pero hay que tener en cuenta que se va a competir con un gran número de personas que están dedicadas a preparar la misma oposición.

Las oposiciones del Subgrupo C1 requieren de un tiempo de preparación menor, establecido como media entre uno y dos años, siendo la dificultad principal el elevado número de instancias presentadas.

En cuanto a la regularidad de las convocatorias, lo habitual es que se convoquen todos los años. Si el opositor suspende, podrá volver a presentarse al año siguiente. Esto en lo que concierne a las Oposiciones públicas estatales, pues hay Oposiciones que convocan las Comunidades, Ayuntamientos u otras entidades locales que son “muy irregulares”, recuerda De las Heras.

Con carácter general, y a pesar de que opositar no es un juego de niños, sino una acción que conllevará esfuerzos y dedicación casi plena por parte del interesado, con la preparación de una oposición “se van a adquirir muchas fortalezas, una capacidad de trabajo muy grande, una gran disciplina, capacidad de compromiso y un largo etcétera”. Es algo que destaca mucho Ángela de las Heras, y que transmite a sus alumnos, puesto que suspender una oposición no es cerrar un camino. Hay determinadas oposiciones que incluyen programas formativos muy demandados por las empresas, de modo que el opositor llega a tener una gran formación en las materias exigidas en sus programas. Así que, aunque un camino puede cerrarse, otro se abre, todo ello, gracias a la potente formación recibida.

El CEF.- es el centro preparador de oposiciones a los altos cuerpos de la administración pública líder en resultados. Más de 28.000 opositores han aprobado gracias al MétodoCEF.- Descubre aquí todas las oposiciones que prepara.

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Habilidades que todo Opositor debe tener

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Cuando uno se decanta por opositar a un cargo en la Administración Pública, la motivación principal radica en la obtención de un puesto de trabajo estable, bien remunerado y del que no te pueden echar, salvo determinadas circunstancias. No obstante, esta importante decisión también tiene desventajas, pues al tratarse de un examen en el que te juegas dicho puesto de trabajo, puede que lo apruebes, o puede que no y estés invirtiendo tiempo y esfuerzo sin recibir nada a cambio. Por todo lo anterior, esta opción de futuro, las oposiciones, y más las que implican un gran volumen de temario, no son fáciles para cualquiera. En esta entrada te contamos las 10 habilidades que todo opositor debe tener para superar con éxito las oposiciones a las que se presenta.

 

1. Fuerza de voluntad.

Sin fuerza de voluntad, intentar preparar unas oposiciones es tiempo perdido. De nada sirve programarse empezar a las 8 de la mañana, si el opositor no tiene fuerza de voluntad para levantarse todos los días a las 8 de la mañana, o programarse 7 horas de estudio diarias si el opositor no aguanta sentado ni 3 horas. Las oposiciones son carreras de fondo y hay que tener fuerza de voluntad absolutamente todos los días.

 

2. Capacidad de organización.

El tiempo es oro, y más en el estudio de unas oposiciones. Todo opositor debe ser organizado, tener la capacidad de fijarse unos objetivos semanales y organizarse la semana de tal manera que pueda conseguirlos en el tiempo establecido. Por este motivo, las agendas y los planificadores tienden a convertirse en el mejor aliado de los opositores.

 

3. Autoconocimiento.

Cada persona es un mundo, y conocerse a sí mismo es toda una habilidad que, sin duda, puede beneficiar a un opositor. Saber cuántas hojas somos capaces de estudiar en 1 hora, saber que el día que llueve nos cuesta más estudiar y situaciones por el estilo ayudan al opositor a organizarse mejor y a aprovechar mejor el tiempo.

 

4. Metodología.

Estudiar unas oposiciones también requiere de metodología, esto es, ser capaz de fijar un método de estudio y seguirlo al dedillo todos los días. Por ejemplo, hay opositores que primero dan una vuelta leyendo los temas, una segunda estudiándolos, una tercera haciendo esquemas… y hay otros opositores que no pasan de tema hasta que se lo saben perfectamente. Hay que tratar de no cambiar de método para ser más efectivos.

 

5. Gestión de la información.

Hay oposiciones que implican estudiarse cientos de temas. Esto quiere decir que el opositor debe comprender y memorizar muchísimos conceptos que, en ocasiones, se entremezclan entre sí. Saber gestionar la información, sintetizarla y plasmarla en esquemas es una habilidad muy importante.

 

6. Aprovechamiento del tiempo y capacidad de concentración.

No basta con organizar una jornada de estudio de 7 horas y aplicar un método de estudio concreto todos los días. Hay que aprovechar esas 7 horas delante de los apuntes, evitando cualquier tipo de distracción como móviles, televisión, etc., por lo que la capacidad de concentración y el saber aprovechar el tiempo es fundamental para opositar.

 

7. Paciencia.

Roma no se construyó en una hora. Estudiar unas oposiciones, y más las que cuentan con un gran volumen de temario, requiere tiempo y esfuerzo, por lo que la paciencia se convierte en el mejor aliado de los opositores. No podemos desesperarnos cuando llevemos únicamente dos temas.

 

8. Inteligencia emocional.

Nuestras emociones pueden convertirse en un gran enemigo. La frustración, la ansiedad, la impotencia… Comprender las emociones que sentimos en cada momento y saber gestionarlas es lo que en la actualidad se denomina inteligencia emocional y es una habilidad clave para todo opositor. Si dejamos que la ansiedad nos domine, no seremos capaces de avanzar en el estudio. Hay que saber conocerse a sí mismo y comprender las emociones que vivimos para saber que en el momento que nos entra ansiedad hay que parar de estudiar y salir a dar un paseo, por ejemplo.

 

9. Autosuperación.

Las oposiciones son una carrera de fondo plagada de alegrías, pero también de mucha tristeza y disgustos. Simulacros de examen que no salen como queremos, quedarnos en el primer ejercicio el día de la oposición… Son duros golpes que también hay que saber gestionar. Entender que por mucho que estudiemos y nos hayamos esforzado podemos suspender, y comprender que hay que seguir intentándolo es fácil de decir, pero muy difícil de hacer, por lo que la autosuperación se convierte en una habilidad fundamental de todo opositor.

 

10. Positividad.

Los opositores van a tener que esforzarse mucho, van a recibir muchos golpes, van a llevarse muchos disgustos… Pero es necesario afrontar el conjunto de la oposición con positividad y con la esperanza de que, más tarde o más temprano, llegará su ansiada plaza.

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TJUE Interinos

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¿Quieres saber cuál es la jurisprudencia dictada por El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) para los interinos? No te pierdas este post donde te contamos esto y mucho más.

 

¿Cuál es la jurisprudencia del TJUE sobre los interinos?

El TJUE falla contra la perpetuidad de los interinos, esto quiere decir que no obliga al Estado a tomar una decisión con el colectivo, dejando en manos de los jueces cómo sancionar el abuso de la interinidad en cada caso (pidiendo hacerles fijos o indemnizarles).

El veredicto fue emitido el 19 de marzo de 2020 por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) tras varias demandas de trabajadores interinos de España reclamando la fijeza de los interinos. En ese veredicto se reconoce la protección con la que deben contar los trabajadores que llevan muchos años en un puesto de interinos y a los que no se ha asignado la plaza vacante y definitiva por la inexistencia de un proceso de selección.

Además, en esta sentencia se deja claro que los jueces españoles son quienes deben determinar si los procesos selectivos (oposiciones), la transformación de los empleados “no fijos”, en “indefinidos no fijos” y la concesión de indemnizaciones similares a las del despido improcedente son las medidas adecuadas para sancionar los abusos de contratos de duraciones temporales.

 

¿Qué es un interino?

Un interino es aquella persona que ejerce funciones de la Administración, pero con carácter temporal. Según desarrolla el artículo 10 de la Ley del Estado Básico del Empleado Público, es aquel perfil que, por razones justificadas de necesidad y urgencia, son nombrados como tales para el desempeño de funcionaros de carrera en los casos de: existencia de plazas vacantes cuando no sea posible su cobertura, sustitución transitoria de titulares, ejecución de programas no superiores a doce meses o el exceso o acumulación de tareas de un funcionario por seis meses.

Cabe señalar que uno de los motivos por el que las personas se presentan a un puesto de funcionario interino es por la agilidad de estos procesos (mucho más rápidos y fáciles que las oposiciones). Además, este tipo de puestos permiten adquirir experiencia, conocer desde dentro a la administración, poner en práctica lo que se ha estudiado en el caso de opositores que aún no han conseguido aprobar, coger puntos para futuras convocatorias y conseguir una remuneración.

Asimismo, cabe señalar que el cese de los funcionarios interinos se produce cuando finaliza la causa por la que el contrato fue creado o también por la renuncia, por  la pérdida de nacionalidad, la jubilación total, la sanción disciplinaria o la incapacidad. Cabe señalar que hay que saber que este trabajo es temporal y que el objetivo en este tipo de puestos es presentarse a las oposiciones para conseguir una plaza definitiva.

 

¿Qué es el TJUE?

El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) interpreta la legislación de la Unión Europea y trata de garantizar que se aplique de la misma forma a todos los países miembros. Entre sus funciones está: interpretar la legislación en las decisiones prejudiciales, aplicar la legislación en los procedimientos de infracción, anular normas europeas si se considera que vulneran los tratados de la UE, garantizar que la UE actúe y sancionar a las instituciones europeas por daños y perjuicios.

Esperamos que este post sobre el veredicto de la TJUE de los interinos te haya servido para comprender mejor la situación actual. Cualquier duda puedes dejarla en los comentarios.

 

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