Conecta con nosotros

HABILIDADES & MANAGEMENT

La oratoria jurídica

todojuristas

Publicado

en

Artículo elaborado por Juan José Gonzalez Rocinau

A lo largo de la historia, los juristas destacados, aquellos que perduran en nuestra memoria desde tiempos inmemorables, han poseído y dominado una excelsa virtud, la oratoria jurídica.

Paradójicamente, hoy en día, quizá sea una virtud menos ponderada y estimulada académicamente. Muestra de ello son las universidades, donde no se insta a reforzar ni se recomienda, por parte del claustro de profesores, una potenciación de las habilidades que debe poseer todo jurista en oratoria.

El dominio de la oratoria no es una cuestión baladí, dado que nos encontramos ante una virtud diferenciadora, eso sí, no exenta ni carente de un esfuerzo notable y loable por parte del orador. Por ende, únicamente a través de la autoexigencia, el esfuerzo, la perseverancia y la constancia, cualquier jurista axiomáticamente experimentará un aumento de sus capacidades y destrezas en oratoria, tanto de manera oral como escrita, las cuales les permitirán alcanzar sus objetivos en el argot jurídico, ya sea, en la captación de potenciales clientes, en atraer la atención del juez en la emisión del alegato o las conclusiones en un juicio, en generar respeto dentro del gremio jurídico, en habilidades de negociación, etc.

Ergo, un jurista debe dominar poliédricos lingüísticos amplios, la retórica, la capacidad de persuasión… en definitiva, ser una persona elocuente en sus intervenciones. Para conseguirlo, es fundamental desarrollar una constante mejora jurídico-lingüística en su vocabulario que le permita al jurista dominar y timonear cualquier situación en el que se halle inmerso, a través de excelentes habilidades comunicativas. Hablamos del termino jurista en general, con ello nos referimos a cualquier ámbito jurídico, es decir, jueces, fiscales, procuradores, abogados, asesores legales, personal de la Administración, etc.

Huelga señalar que toda oratoria jurídica debe ir acompañada de sólidos conocimientos en la materia que per se le permitan argumentar e hilar de forma sólida y consistente su discurso, permitiéndole de este modo, clarificar de forma nítida las diferentes exégesis jurídicas que se le puedan plantear en cualquier ámbito y situación del Derecho.

En conclusión, desde Todojuristas.com animamos a todos aquellos futuros juristas a perfeccionar su oratoria jurídica través de la lectura y la curiosidad; ¡Es hora de tomar papel y bolígrafo juristas! Recordad que no existe una fórmula mágica, o quizás sí: LEER, LEER y LEER.

Y es que en palabras de Pericles, «El que sabe pensar, pero no sabe expresar lo que piensa se encuentra al mismo nivel del que no sabe pensar”.

*Si necesita asesoramiento o consejos en la iniciación de la oratoria jurídica, no dude en ponerse en contacto con el autor. Le aconsejaremos diferente lecturas para su iniciación.

Continuar Leyendo
Clic para comentar

Escribe tu opinión

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

CURIOSIDADES

Metodologías Agiles que están llegando a la Abogacía

todojuristas

Publicado

en

Reporting, Corporate Operations, agile management… Si bien todos estos términos nacieron para ser utilizados en el ámbito de la empresa privada, con el objetivo de aumentar los beneficios y la eficiencia y reducir los costes en la gestión, en la actualidad todos ellos se pueden aplicar de igual manera a los despachos de abogados y consultorías legales de mediano y gran tamaño. En esta entrada os contamos qué son las metodologías ágiles (agile project management) y como pueden beneficiar a un despacho de abogados o consultora legal.

El mundo de la abogacía lleva años invirtiendo en innovación, fruto de la competitividad que rodea el sector. Por ese motivo, muchos despachos y consultoras están haciendo suyas las técnicas que las empresas más grandes e innovadoras llevan años patentando. Dado que a día de hoy ya no son sólo las grandes empresas las que se enfrentan a entregas de grandes proyectos con muchos detalles por definir y con un plazo relativamente rígido, otros sectores están haciendo uso de las metodologías ágiles. Pero, ¿qué son estas metodologías?

 

¿Qué significa agile project management?

Las metodologías ágiles de proyecto son aquellas que permiten adaptar de manera ágil y rápida las condiciones de trabajo y el proceso seguido a las vicisitudes del proyecto. En otras palabras, se trata de flexibilizar la forma de trabajar para amoldarse a lo que requiere el proyecto en cada momento.

Cuando se inicia y se define un gran proyecto con el objetivo de ponerle una fecha de entrega, es muy difícil establecer al detalle todos los pasos a seguir, pues siempre surgen imprevistos, dilaciones, contratiempos. Incluso, puede ser el propio cliente el que no tenga y claro el resultado que espera obtener o esté abierto a múltiples posibilidades… Las metodologías ágiles persiguen ir paso a paso y hacer que la empresa o despacho sea capaz de modificar la pauta de desarrollo del proyecto en el menor tiempo posible cuando estos contratiempos surgen. Si se define desde un inicio un desarrollo muy rígido, después, llegado el momento, costará mucho más cambiar algún punto y ese cambio afectará al resto de trabajo planeado.

Muchas de estas metodologías, como la estrategia Kanban o “tarjeta visual”, están siendo ya utilizadas por las grandes empresas. Ésta, en concreto, propone elaborar un cuadro o esquema con tres columnas de tareas: pendientes, en proceso y terminadas. Dicho esquema debe poder ser accesible a todos los miembros del proyecto para evitar el solapamiento o repetición de tareas, y el olvido de alguna de ellas.

 

Ventajas de las metodologías ágiles.

  • Ahorra el tiempo inicial que las empresas o despachos destinan a elaborar una hoja de ruta completa para el desarrollo del proyecto.
  • Reduce costes de gestión.
  • Mayor capacidad de predicción y de control de los acontecimientos.
  • Motiva a los trabajadores, pues en lugar de enfrentarse a una entrega muy grande, se enfrentan a entregas más reducidas en cantidad y tiempo.
  • Mejora el trabajo en equipo.
  • Mayor control y satisfacción por parte del cliente.
  • Mayor calidad del producto final.

 

¿Cómo aplicar estas metodologías ágiles a los despachos de abogados?

Cierto es que los abogados, en la mayoría de casos, no tienen que gestionar grandes proyectos como la construcción de paneles solares o la gestión de las líneas del metro de Madrid. La abogacía sigue siendo, en muchos casos, una relación bilateral entre el cliente y el abogado que le defiende en un juicio. No obstante, con la consolidación de las grandes consultoras legales, muchos organismos públicos y privados les confían grandes proyectos de asesoramiento legal, para los cuales es necesario preparar un equipo de abogados interdisciplinar y un proceso de desarrollo de dicho proyecto, con sus fases, sus tiempos y sus resultados esperados. Es, precisamente, para esta serie de proyectos de asesoramiento legal, para los que las metodologías ágiles cobran sentido y con las que los abogados y abogadas implicados en el proyecto deberían familiarizarse.

Por último, es necesario recordar en todo momento que optar por innovación y por trasladar metodologías y operaciones propias de la empresa al mundo de la abogacía es sinónimo de valor añadido, reconocimiento y posicionamiento en el mercado.

Continuar Leyendo

HABILIDADES & MANAGEMENT

Habilidades del Abogado del Futuro

todojuristas

Publicado

en

El abogado en la actualidad

La tecnología ha llevado a la globalización y hoy en día los despachos tienen que trabajar en un entorno internacional, lo que conlleva que los profesionales necesiten una formación continua. Para dar una respuesta a este cambio, las habilidades y competencias necesarias en los abogados se han modulado.

Todos los que nos dedicamos o queremos dedicarnos al mundo de la abogacía hemos visto alguna vez “Suits”, e incluso soñado con esos abogados con aires de superioridad y una confianza plena en sus habilidades. Si bien es verdad, todos sabemos que las comparaciones con la realidad son odiosas.

Aunque algunos paralelismos se pueden sacar. El abogado de hoy en día necesita mucho más, no solo hablamos de conocimientos, idiomas, saber estar, etc.

El cliente es, en cierta parte, tu jefe y nos debemos a él. Siguiendo con las series norteamericanas, en “Damages”, una de las actrices principales, Glenn Close, dice: “el cliente es esa persona que lo quiere todo de ti, y lo quiere al momento”. En la actualidad este cliente se ha vuelto mucho más selectivo, tiene más mercado donde elegir, y las competencias básicas ya no sirven. Debemos ir más allá.

 

Pasado y futuro

Si echamos la vista atrás, no mucho, tan solo 30 años, veremos la cantidad de cosas que han cambiado, en 1990 empezaban a probarse de manera experimental las conexiones con internet en España, hoy… todo pasa por internet, por la tecnología.

El sector legal no iba a ser una excepción, ha evolucionado a pasos agigantados gracias a la tecnología. Pero no solo los modelos de negocio, sino también el objeto en cuestión de este artículo, es decir, las competencias necesarias en un abogado se han ido transformando hasta alcanzar un conjunto marcado por el avance.

Las capacidades técnicas por sí solas cojean, se requieren una serie de capacidades interpersonales que constituyen uno de los principales núcleos a la hora de contratar, no basta con que sepas solucionar un problema jurídico, con que conozcas perfectamente la materia, todo eso ya no es suficiente.

Como decíamos antes, la tecnología ha hecho que el cliente se sofistique, tenga un mayor conocimiento de la materia, también los modelos de negocio han cambiado, y con ellos la política de los despachos y, en consecuencia, la demanda de estas empresas.

 

Competencias del Abogado del Futuro

Las competencias de las que vamos a hablar son algo abstractas, muchas veces no somos conscientes de si las tenemos o no. ¿Cómo voy a saber si trabajo bien en equipo si nunca lo he practicado en la universidad? Conviene advertir que el modelo universitario de las carreras no nos prepara del todo para el mundo que nos espera luego, enorme es el debate acerca de si uno sale de la universidad siendo capaz de ejercer la abogacía o no. Sin embargo, no podemos menospreciarla, la carrera nos aporta muchos conocimientos, contactos, maneras de trabajar y es necesario exprimirlas al máximo, pero no son suficientes.

Hay que completar esa formación con otras actividades al margen de ellas, ¿no sabes si trabajas bien en equipo? Participa en “moot courts”. Te aportará una experiencia imposible de comparar con la universidad. Saber trabajar en equipos multidisciplinares es esencial: aportar un enfoque colaborativo, aprender a compenetrarse y sacar lo mejor de cada uno para dar una respuesta eficiente a vuestro cliente.

Además, es importante trabajar las habilidades comunicativas, saber hablar, expresarse, no todos los momentos precisan el mismo tono de voz, ni el mismo énfasis. Es necesario analizar la información que vamos a proporcionar y a quien, no es lo mismo explicarle un proyecto acerca de la digitalización de la empresa a una multinacional que a un autónomo al que no se le dan muy bien las tecnologías. La información siempre tiene que ser clara y entendible.

Algo que nos pesa mucho a las personas, y lo podemos ver en la actualidad más que nunca, es la incertidumbre, nuestros clientes suelen tenerla, ¿saldrá bien? ¿Es necesario? Los abogados debemos saber gestionar estos aspectos, es necesario dotar de confianza al cliente, queremos lo mejor para ellos y, su incertidumbre hay que hacerla, en parte, nuestra.

No queríamos terminar sin hablar de la inteligencia emocional, es decir, la capacidad de controlar los sentimientos y emociones propias y ajenas, utilizando dicha información para tomar las mejores decisiones. Es necesario también que los abogados del futuro la trabajen, traten de pulirla, pues es una de las piedras angulares para lograr ser un gran profesional y es una aptitud a tener en cuenta por prácticamente todas las empresas a la hora de contratar.

 

¿Se pueden cultivar esas habilidades? 

Las habilidades son innatas, muchas personas las tienen sin haberlas practicado antes, pero se trabajan, se mejoran, se crean. Hay que estar en constante aprendizaje, saber desenvolverse, y ser capaz de aprovechar las oportunidades.

El mundo de la abogacía está en constante movimiento, no descansa. El profesional debe tener un pensamiento crítico, debe cuestionarse las cosas, aportar creatividad. El ritmo es alto, pero el resultado es apasionante.

Muchas veces pensamos que con la universidad es suficiente, ¿qué más voy a hacer? Esta es una de las aptitudes de las que no se habla y, desde mi punto de vista, es muy importante: muévete, conoce gente del sector, participa en todo lo que puedas relacionado con el sector legal; no solo mejorará tus competencias, sino que tu autoestima crecerá, te verás capaz, y esto es muy importante. Confía en ti, trabaja tu salud mental, si ella falla, tus resultados mermarán.

Nuestra principal fuerza está en la cabeza, necesita trabajar, estar activa constantemente, pero también necesita descansar y desconectar.

En conclusión, hemos estado hablando, de manera somera de las soft skills. Todavía queda mucho trayecto por delante, y las habilidades requeridas se irán puliendo, así como apareciendo otras nuevas, pero es esencial que las potenciemos.

Autor: David Navarrete. Legal intern in KPMG. Máster en Derecho de las Nuevas Tecnologías.

Continuar Leyendo

HABILIDADES & MANAGEMENT

Gestión de reuniones para Abogados. 5 consejos útiles

todojuristas

Publicado

en

Inevitablemente, la creación de despachos de abogados integrados por varios Letrados, ya sean autónomos o asalariados o una combinación de ambos, hace surgir la necesidad de celebrar reuniones con cierta periodicidad para tratar muchas y muy distintas cuestiones.

Del mismo modo, es frecuente concertar reuniones entre los Abogados que asumen la defensa de la contra parte en un procedimiento judicial –especialmente cuando son varias personas las que intervienen como parte demandante/denunciante y/o como parte demandada/denunciada–, con la finalidad de intentar alcanzar un acuerdo que facilite el desarrollo e incluso la terminación del procedimiento.

Por otro lado, también existen reuniones con los clientes o potenciales clientes y reuniones de carácter más informal en las que pueden intervenir bien solamente Abogados o firmas legales, bien empresas o emprendedores pertenecientes a cualquier otro sector comercial o profesional. Esto último es lo que se conoce como networking.

En cualquiera de estos tres ámbitos, resulta de vital importancia que los bufetes de abogados lleven a cabo una adecuada gestión de las reuniones para lograr el objetivo propuesto con carácter previo a la celebración de la reunión.

Por ello, analizamos en este artículo diferentes tips o consejos que pueden ayudar a conseguir una gestión eficaz de las reuniones de Abogados.

 

– TENER PRESENTE EL TIEMPO

No son pocas las ocasiones en las que una reunión se alarga más de lo esperado y en las que, además, el tiempo invertido en la reunión no resulta productivo, lo que puede llevarnos a no cumplir con las tareas pendientes que teníamos marcadas en la agenda para ese mismo día y, por tanto, a incurrir en retrasos con la planificación diaria o semanal que teníamos prevista.

Expertos aconsejan no prolongar una reunión más de 60 minutos, especialmente si los temas a tratar en la misma revisten cierta complejidad, como podría ser una reunión dedicada a negociar un asunto jurídico. Esto es así porque nuestro nivel de concentración alcanza su cota máxima entre los primeros 30 y 60 minutos, disminuyendo progresivamente a partir de ese momento.

Sin embargo, algunos asuntos requieren que la duración de la reunión sobrepase los 60 minutos, en cuyo caso es recomendable establecer pequeñas pausas de entre 5 y 10 minutos, que se consideran suficientes para despejar la mente y poder reanudar la reunión donde había quedado antes del impasse.

– CONVOCAR A LAS PERSONAS ESTRICTAMENTE NECESARIAS

Estudios sobre la materia recomiendan el uso de la regla 8-18-1800. ¿Qué significa? El número máximo de asistentes o convocados a la reunión variará en función de cuál sea el asunto a tratar en la reunión o el objetivo de la misma.

Por ejemplo, si se celebra la reunión con el objetivo de realizar un brainstorming (por ejemplo, en el ámbito de reuniones en la esfera interna del propio bufete de abogados), el límite máximo de personas debería ser ocho, pues un número mayor resultaría contraproducente y generador de mayores conflictos.

Sin embargo, si un Abogado quiere comunicar a otros empresarios que va a prestar un servicio innovador en el sector legal (networking), sería viable convocar o invitar a 1800 personas, ya que la promoción del nuevo servicio podría ser útil para captar nuevos clientes entre los asistentes.

Por otro lado, cuando se conviertan reuniones entre los Abogados de las partes implicadas en un procedimiento judicial con el objetivo de alcanzar un acuerdo o de perfilar determinadas cuestiones que no estaban claras, no deberían asistir los propios clientes cuando la mala relación y los desencuentros entre ellos sean constantes y evidentes, ya que, en ese caso, su presencia solamente va a contribuir a entorpecer el desarrollo de la reunión e incluso a impedir que cada una de las partes logre el objetivo que se había propuesto. En este tipo de situaciones, resulta fundamental la confianza entre Abogado y cliente para que éste no dude de que aquel tiene plenas capacidades para iniciar y llevar a cabo una negociación en la que proteja de la mejor forma sus intereses.

Evidentemente, en cualquiera de los contextos, a la reunión deberían asistir todos aquellos Abogados que estén implicados en los asuntos que vayan a tratarse en la misma, pues establecer exclusiones haría que la reunión perdiera completamente la finalidad para la que fue señalada.

– ELABORAR UN PLANNING U ORDEN DEL DÍA

Es fundamental que todos los convocados a la reunión conozcan con antelación los aspectos fundamentales de la misma, tales como la duración, la hora y el lugar, los asistentes, los objetivos de la reunión, los temas a tratar, etc.

Hoy en día, la comunicación previa de estos aspectos resulta muy sencilla, ya que existen herramientas informáticas y tecnológicas de gestión de equipos y proyectos dedicadas a este fin, en este caso compartir la información necesaria para organizar adecuadamente la reunión.

Resulta especialmente importante que los objetivos de la reunión queden claros y que se trate de objetivos que merecen una reunión para ser tratados. Con esto, se viene a evitar el desarrollo de reuniones rutinarias que no conducen a conclusiones concluyentes o cuyos objetivos podrían haberse tratado de manera eficiente a través de otros medios (por ejemplo, por comunicación escrita).

Esta simple comunicación hará que los Abogados que vayan a asistir preparen la reunión con más detalle y detenimiento, ordenando las ideas que quieran manifestar y teniendo claros cuáles son sus objetivos. Con ello, se consigue agilizar y dinamizar el desarrollo de la reunión y, probablemente, ajustar la duración de la misma al tiempo que estaba inicialmente pensado.

– TURNO DE PREGUNTAS Y RESPUESTAS

Una vez iniciada la reunión, es aconsejable tratar todos y cada uno de los puntos del orden del día de manera ordenada, evitando ‘saltar’ un tema intermedio para después retroceder en el orden del día, pues ello podría derivar en que alguno de los puntos del día quedara sin tratar. De esta manera, queda asegurado que se abordan todos y cada uno de los temas propuestos.

Dado que a lo largo de la reunión intervendrán todos los Abogados asistentes a la misma, es aconsejable que cada uno de ellos anote aquellas dudas o cuestiones que considere necesario aclarar para comentarlas una vez se hayan tratado todos los puntos del orden del día.

En este sentido, siempre debe reservarse un espacio de tiempo al final de la reunión para que, una vez terminadas todas las intervenciones y abordados todos los temas, se puedan tratar aquellas preguntas o aclaraciones que los asistentes a la reunión consideren necesarias, de manera que se resuelvan todos los aspectos controvertidos. Esto redundará en que las decisiones adoptadas se ejecuten mejor a la hora de llevarlas a cabo.

En ocasiones, este turno de preguntas y respuestas se realiza tras tratar cada punto del orden del día, si bien tiene el inconveniente de que muchas de las dudas planteadas podrían haber quedado resueltas conforme avanzaba la reunión. Por ello, es más recomendable reservar el turno de preguntas y respuestas para el final de la reunión.

– EJECUTAR LAS DECISIONES ADOPTADAS

Es evidente que si los Abogados que convienen celebrar una reunión adoptan decisiones importantes en la misma (para los Abogados contratados en el bufete, para los clientes, para la propia firma de cada uno de los Abogados, según en cuál de los tres ámbitos señalados anteriormente nos encontremos), deben llevarse a cabo y hacerse efectivas.

Por ejemplo, si se ha celebrado una reunión entre los gerentes de un despacho de abogados y éstos acuerdan realizar cambios en la organización del trabajo encomendado a los Letrados asalariados sobre los que previamente les habían informado, resulta fundamental que tales cambios se hagan realidad, especialmente si habían aumentado la motivación de los trabajadores; de lo contrario, el resultado será decepción y desmotivación entre los Abogados contratados, lo que, sin duda, es contraproducente para el trabajo.

 

 

Continuar Leyendo

Tendencia