Cursos Inglés Jurídico
Es esencial que un profesional del Derecho sepa el vocabulario técnico, las estructuras, el estilo y el registro que emplear en una situación jurídica que requiera expresarse en inglés, ya sea oralmente o por escrito. Ello no solamente te servirá para poder comunicarte con otros compañeros o presentar las estrategias legales que hayas diseñado, sino que también te abrirá numerosas oportunidades laborales tanto a nivel nacional como internacional, al haberse convertido en una de las habilidades básicas y más demandadas en el mercado.
¿Qué es el inglés jurídico?
El inglés jurídico es un lenguaje técnico en inglés que se emplea en contexto legales, judiciales y corporativos. Caracterizado por sus tecnicismos, formalidad y estructuras complejas, es necesario para redactar contratos, negociar en entornos internacionales, intervenir en procedimientos judiciales, interpretar sentencias o comunicarte con compañeros y clientes extranjeros. Forma parte, por tanto, del día a día de cualquier despacho o empresa, no bastando ya con hablar inglés, sino que se requiere dominar las palabras jurídicas en dicho idioma y su significado dentro de distintos marcos legales.
Principales áreas del inglés jurídico
El inglés jurídico se emplea en todas las ramas jurídicas clave de cualquier ordenamiento jurídico, por lo que entre sus principales áreas se encuentran:
- Derecho civil, aprendiendo la terminología jurídica inglesa empleada en contratos de arrendamientos, hipotecas, obligaciones o en el régimen jurídico del matrimonio y sucesiones, entre otras muchas cuestiones.
- Derecho mercantil, incidiendo en el vocabulario y expresiones relacionadas con el mercado de valores, el sistema bancario, el régimen jurídico de las sociedades o la propiedad intelectual.
- Derecho penal, abarcando los términos empleados para referirse a cada delito específico o para el desarrollo de un procedimiento penal.
- Derecho laboral, refiriéndose a la regulación de las relaciones laborales, contratos de trabajo y convenios colectivos, por mencionar algunas materias.
- Derecho constitucional, analizando la estructura del Estado, los distintos poderes que lo conforman, las normas sobre las cuales se basa la organización política y la protección de los derechos fundamentales.
- Derecho administrativo, centrándose en las competencias de la administración pública, los principios que debe respetar o los procedimientos que debe seguir para dictar un acto administrativo o imponer sanciones.
- Derecho internacional, tanto público como privado, estudiando cuestiones como los tratados, el arbitraje internacional o la resolución de conflictos con elementos extranjeros.
- Derecho procesal, centrándose en las etapas de cualquier proceso, ya sea civil, penal o administrativo, con el fin de saber los términos ingleses propios de cada jurisdicción y defender a los clientes ante un juez, así como entender las resoluciones que se dicten.
¿Qué aprenderás en un curso de inglés jurídico?
Contenidos principales del curso
Teniendo en cuenta que un curso de inglés jurídico está diseñado con el fin de que los estudiantes adquieran las habilidades lingüísticas necesarias para desenvolverse con soltura en el día a día de un mundo jurídico internacional, incluye como contenidos principales:
- Maneras de saludar a los clientes, aprendiendo las maneras formales para hacerlo, cómo empezar una pequeña charla y cómo introducirte a ti mismo.
- Cómo expresarte en una reunión, incidiendo en cuestiones como el vocabulario técnico que se suele emplear en las mismas, cómo ser un participante activo y cómo negociar.
- Cómo expresarse cuando hablas por teléfono o escribes un mail o informe.
- Lectura y comprensión de textos legales, como sentencias o contratos.
- El inglés procesal, con el que se aprenden los términos y expresiones empleadas en procedimientos judiciales y arbitrajes internacionales, a los cuales se recurre cada vez más.
- El inglés propio de cada una de las ramas jurídicas, como la laboral, la mercantil, la tributaria, la de propiedad intelectual o el derecho de competencia.
- Introducción al Derecho comparado y la legislación internacional, apartado en que se estudia la terminología propia de los tratados, convenios y normas internacionales.
- Distinción entre el inglés jurídico americano y el británico, así como entre el inglés formal y el informal.
Competencias que fortalecerás
Al realizar un curso de inglés jurídico podrás conocer el vocabulario, las estructuras y las expresiones propias del mismo, lo que te servirá para desarrollar la capacidad de redactar y comprender textos legales, así como comunicarte con otros profesionales del Derecho y clientes extranjeros, defender los intereses de estos últimos en caso de que sean parte de un arbitraje internacional o participar en negociaciones internacionales.
¿A quién van dirigidos estos cursos?
Abogados y profesionales del Derecho
Si eres abogado o profesional del Derecho y buscas que tu perfil profesional destaque entre todos, realizar un curso de inglés jurídico te ayudará a que lo consigas. De este modo, no sólo aprenderás vocabulario, sino que, con la práctica, ganarás soltura en situaciones que forman parte del día a día de un abogado, como comunicarse con compañeros o un cliente extranjero con confianza, comprender documentos complejos o desenvolverse perfectamente en negociaciones y litigios en los que el inglés es la lengua de trabajo.
Estudiantes de Derecho
Es fundamental que los estudiantes de Derecho sepan inglés jurídico y empiecen a aprenderlo a la par que avanzar en sus estudios, destacando de esta forma entre los cientos de alumnos y, por tanto, adquiriendo una ventaja competitiva sobre ellos, lo cual es importante sobretodo si deseas incorporarte a un gran despacho, en los que normalmente el inglés es el idioma con el que se trabaja. Pero saber inglés jurídico no solamente ofrece este beneficio, sino que también ayuda a los alumnos a lo largo de toda su carrera académica, pues les permite buscar bibliografía y jurisprudencia para preparar sus trabajos, así como sus competencias para participar en competiciones jurídicas o intercambios universitarios.
Funcionarios del sector público
Para quienes trabajan en el sector público también es importante que sepan inglés jurídico, pues en algunas áreas, como en la Abogacía del Estado o en el cuerpo de diplomáticos, se emplea con bastante frecuencia dicho idioma, desde sentencias del Tribunal de Justicia de la Unión Europea y conclusiones de sus abogados generales, hasta para comunicarse con organismos internacionales como la ONU o la UE.
¿Cuáles son las salidas profesionales de un curso de inglés jurídico?
Carrera en la abogacía en gran despacho
Para quienes aspiran a trabajar en un gran despacho, el inglés jurídico es prácticamente imprescindible, ya que estos suelen intervenir en operaciones internacionales con contratos complejos y clientes de distintos países, de manera que si se domina el inglés, tendrás más oportunidades de trabajar eventualmente en tales sitios.
Asesoría y Consultoría Jurídica
Si prefieres trabajar en una asesoría o consultoría jurídica, tienes que saber igualmente inglés jurídico para poder asesorar legalmente a todo tipo de clientes en distintas operaciones, negociar y redactar contratos, y comprender documentos legales, siendo todo ello cada vez más demandado en el mercado laboral.
Traductor jurídico
Otra salida algo menos convencional que te ofrece un curso de inglés jurídico es trabajar como traductor jurídico en organizaciones internacionales, como la Unión Europea o la Organización Mundial de la Salud. Como tal, podrás traducir contratos, convenios y acuerdos comerciales entre idiomas con precisión, traducir en directo lo que dicen los abogados del Estado en una vista ante el Tribunal de Justicia de la Unión, por ejemplo, o ofrecer soporte en arbitrajes y litigios internacionales, asegurando que la interpretación de textos legales sea correcta.
Preguntas frecuentes sobre los cursos de inglés jurídico
Duración media de un curso de inglés jurídico
Los cursos de Derecho civil pueden durar más o menos según lo que busques aprender. Hay opciones cortas que sirven para iniciarte o ponerte al día rápidamente, por lo que son perfectos si lo que buscas es tener una visión general en poco tiempo. Los programas más completos, en cambio, profundizan mucho más, incluyendo análisis de casos y actividades de debate, por lo que pueden alargarse varios meses e incluso ocupar casi un año entero.
¿Recibirás un certificado o diploma al terminar?
Al finalizar un curso de inglés jurídico, la mayoría entrega al alumnado algún tipo de acreditación o diploma, confirmando con ello que el estudiante ha completado la formación, sirviendo de esta manera como un complemento al currículum que acredita los conocimientos adquiridos y el aprovechamiento del curso. Para quienes buscan mejorar su perfil profesional o destacar en procesos de selección, contar con una certificación de este tipo puede ser una diferencia importante.
Conciliación entre estudios y trabajo
Los cursos de inglés jurídico suelen diseñarse pensando en personas que ya están trabajando y, por tanto, buscan que los estudios no interfieran con su día a día. Por ello, suelen ser flexibles y ofrecen varias comodidades, como por ejemplo realizar el curso de forma online, lo que permite al alumnado avanzar a su propio ritmo, cuando mejor le venga. Todo ello hace que sea mucho más sencillo seguir el curso sin renunciar a un empleo a tiempo completo.
