Conecta con nosotros

CURIOSIDADES

Cómo transformar tu vida universitaria. La estrategia que nadie te enseña

Publicado

en

Hugo Retamosa. Estudiante de Derecho y Filosofía en la Universidad Complutense de Madrid

La experiencia universitaria es una etapa verdaderamente emocionante, ya que desde el primer día eres el protagonista. El mensaje que recibes al iniciar esta etapa es uno similar a:

“Disfruta la universidad, que es la mejor época de tu vida. Ahora tienes toda la libertad del mundo, no te quedes encerrado, haz amigos y aprovéchalo al máximo. Pero ojo: céntrate también en sacar buenas notas, que así podrás tener más oportunidades.”

Únete a la comunidad. Recibe contenido en tu email

Más de 20.000 suscriptores

Por favor, activa JavaScript en tu navegador para completar este formulario.
Paso 1 de 2

Seguir esta recomendación te garantiza una época universitaria de la mejor calidad posible. Sin embargo, aunque a corto plazo exprimir la universidad y vivir el día a día puede parecer muy atractivo, en el largo plazo a menudo acaba convirtiéndose en una preocupación.

Entonces ¿Existe acaso alguna otra mejor opción de aprovechar la universidad? ¿Deberías pasarte el día pensando en el futuro en vez de disfrutar únicamente? La respuesta es clara: ni una cosa ni la otra.

Pero ¿por qué? ¿Hay acaso alguna otra opción? ¿Deberías pasarte el día pensando en el futuro en vez de disfrutar? La respuesta es clara: ni una cosa ni la otra.

La decisión clave: construir tu propio camino

La decisión con verdadero potencial es estudiar y trabajar como cimientos, pero sin olvidar construir el edificio. ¿Cómo? Dándole forma a tu vida universitaria.

Pero ¿en qué consiste exactamente esto?

Dar forma a tu vida universitaria consiste en transformar la visión que tienes sobre la universidad, y dejar de percibirla como un mero trámite para considerarla una oportunidad de destacar.

Esto pasa por encontrar una serie de proyectos, curiosidades y pasiones de las que puedas aprender más allá de lo obligatorio. En definitiva, el conjunto de actividades que realmente definirán quién eres a largo plazo y que te permitirán pasar de ser alguien anónimo a alguien con un perfil profesional atractivo y competitivo.

Sin importar qué estudies, dónde lo estudies o cuánto hace que lo estudias puedes transformar lo que hasta ahora han sido obligaciones, en decisiones que tú mismo eliges tomar. Este enfoque te permitirá atraer oportunidades en vez de perseguirlas. Entonces ¿por dónde puedes empezar? ¿Cómo puedes aplicar esto desde hoy?

Actividades para construir tu identidad

Existen, en realidad, un gran número de posibilidades para diferenciarte. A continuación, te ofrezco algunas ideas esenciales para empezar a construir esta nueva narrativa:

Moot Courts y Concursos
La participación en simulaciones de juicios, arbitrajes o negociaciones te permite adquirir una visión práctica de los contenidos aprendidos en clase.

Debates y Oratoria
La participación en ligas de debate o clubes te permite adquirir habilidades de argumentación y aprender sobre temas que todavía no dominas.

Proyectos de Emprendimiento
Crear un pequeño proyecto de cero te permite aprender a generar valor y ofrecerlo en el mercado.

Voluntariados
Participar en proyectos sociales, e incluso asumir un rol de liderazgo, te permite desarrollar habilidades de coordinación de equipos.

Desarrollo de Habilidades Intangibles
El dominio de un instrumento, la práctica de un deporte exigente o incluso el aprendizaje de un nuevo idioma, son pruebas directas de tu persistencia a largo plazo. Y, por tanto, también dan forma a tu identidad profesional.

Ser único: La verdadera ventaja competitiva

Tu diferenciación profesional futura nace, por tanto, de una forma concreta de ver la vida universitaria. Surge de una perspectiva que solo unos pocos logran adquirir, y que diferencia al "estudiante pasivo" que hace lo que tiene que hacer del “estudiante activo” que va más allá de lo que tiene que hacer.

Esto es también, por ejemplo, lo que diferencia en el mundo financiero a un inversor cualquiera de Warren Buffet, considerado posiblemente el mejor inversor de la historia. Y es que Buffet no es considerado el mejor por ser capaz de adivinar cuándo subirán o bajarán los mercados, sino por ser el único con una estrategia de inversión a largo plazo muy difícil de replicar.

Lo mismo ocurre con Tom Cruise, que destaca mundialmente frente a todo el colectivo no por ser el mejor desde el punto de vista interpretativo, sino por ser uno de los pocos intérpretes que ha decidido grabar escenas complejas de acción durante toda su carrera sin recurrir a un doble. Esto le hace único.

Y lo mismo sucede extrapolándolo al ámbito universitario. Aunque muchas personas estudian una carrera universitaria, son pocas las que tienen una estrategia propia que las diferencie. Y ahí está tu oportunidad de destacar.

Hay algo simple, pero fundamental: no necesitas ser el mejor si eres el único. Querer ser “el único” es estrategia; querer ser “el mejor” es idealismo.

No hace falta realizar hazañas extremas como Tom Cruise, ni invertir millones como Buffet. Lo que importa es ser aquel que realiza cada actividad de forma singular. Y en el caso de la universidad, no importa si eres quien mejores notas obtiene. Siempre habrá alguien con un expediente algo peor, pero que ha fundado una asociación de debate, un canal de YouTube educativo o participa en voluntariados internacionales.

En este punto te estarás preguntando: ¿hay algo más, aparte de esto, que diferencie a este tipo de estudiante? La respuesta es clara: sí.

La importancia de comunicar quién eres

Aquel que conoce la importancia de construir una identidad profesional única, también conoce la importancia de saber comunicarla. De asegurarse de que el resto la conozca. De nada sirve construir tu historia si nadie va a escucharla. No basta con ser único: es necesario que los demás lo sepan. Por eso, necesitas dominar una habilidad esencial en el siglo XXI: la comunicación.

La comunicación será el último ladrillo de tu infraestructura. Y es que tu historia debe poder presentarse en distintos contextos: en un debate, en una presentación, en una negociación, en un texto… ¿Por qué? Porque vivimos en un mundo globalizado donde destacar requiere mostrar con claridad quién eres. Por suerte, hoy las redes sociales son la herramienta perfecta para lograrlo. Plataformas como LinkedIn, Instagram, TikTok o YouTube, unidas a una buena estrategia, te permiten posicionar tu narrativa en lo más alto del mercado profesional. Porque una historia valiosa, cuando se comunica con precisión, deja de tener fronteras.

Artículos relacionados

Últimas entradas

Escribe tu opinión

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.