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CURIOSIDADES

Más allá de los manuales: el voluntariado como aula jurídica

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Josep Carbó Ros, Alumno de segundo de Derecho de la UV

Como estudiante de Derecho, es común concebir la doctrina como un ámbito profundamente teórico y de escasa actividad práctica, al menos hasta el tercer curso, momento en el que parte de los créditos necesarios para obtener la carrera están vinculados a la realización de prácticas.

Sin embargo, esta percepción no debe conllevar la idea de que el desarrollo de algunas de las habilidades propias de un buen jurista deba posponerse necesariamente hasta ese momento. Dicho esto, muchas habilidades pueden empezar a cultivarse o a pulirse desde etapas formativas previas.

En mi experiencia personal como alumno de segundo de Derecho y voluntario de la Cruz Roja Española, he podido cultivar diversas habilidades esenciales para la formación de un futuro jurista.

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La realidad del engranaje administrativo

Entre las diferentes habilidades desarrolladas, se incluyen las tareas de ámbito administrativo consistentes en:

  • Elaboración de documentos siguiendo estructuras y formas procedimentales estipuladas con rigurosidad.
  • Organización de la información de forma responsable mediante criterios de clasificación varios, como la antigüedad.
  • Preservación de documentos de alto valor asumiendo la responsabilidad que se espera de la institución.
  • Registro de personal asistente, telemáticamente o por escrito.

Involucrarme en las diversas actividades que requieren conocimiento y responsabilidad activa en una fase que consideraba precoz me ha permitido sentirme parte del gran mecanismo jurídico-administrativo.

Una ficha dentro de un tablero de inmensas proporciones, o una tesela dentro del gran mosaico burocrático, si se me permite el símil. Esta es la sensación que mediante el voluntariado he ido desarrollando, la pertenencia.

En esencia, servir a una causa mayor aportando mis conocimientos me ha resultado altamente gratificante. Mi actividad, por pequeña que sea comparada con la totalidad de la Cruz Roja, permite dar clara continuidad a su historial de actuación frente a la desigualdad.

La responsabilidad jurídica: de la trazabilidad a los derechos digitales

Respecto a la ejecución de mis actividades, he ido contemplando variables reales a las cuales muchos juristas tendrán que enfrentarse después de finalizar sus estudios, tales como el tiempo, los plazos y las consecuencias de una negligencia o error en el funcionamiento de una entidad de magnitudes colosales.

Además, muchos son los aspectos jurídicamente relevantes abordados, más allá de las habilidades prácticas, como lo son la responsabilidad ética y legal de custodiar información delicada en virtud de la protección de datos, así como conocer la procedencia de cada dato, comúnmente conocido como trazabilidad, siendo fundamental en la prueba procesal.

Me gustaría hacer un inciso respecto a los derechos digitales y la protección de información delicada debido a que es un aspecto jurídico en auge y desarrollo presente en la oficina.

Tratamos con mucha frecuencia información vulnerable sobre distintos sujetos o solicitantes, y es esencial usarla para el mínimo indispensable y profesional, con la confidencialidad esperada de semejante aparato burocrático y legal.

El mito del tiempo y las soft skills como distintivo

Respecto a la disponibilidad, he podido compaginar mis estudios, mi cargo en ELSA Valencia como director de seminarios/conferencias y mis estudios de diferentes idiomas, con el trabajo en la oficina local. Para aquellos que tenemos mucho compromiso, puede parecer imposible, y lo sería si no fuese porque no hay un horario al que propiamente adherirse.

La remuneración, en ambientes sobre todo juveniles y hablando por propia experiencia, incentiva mucho la iniciativa en actividades que requieren un mínimo de compromiso. Por si no era obvio, la actividad es meramente gratuita en el sentido de participar sin recibir ninguna percepción económica, pero he aprendido habilidades jurídicas a las que quizás jamás hubiera dado su merecida importancia hasta necesitarlas en apuros.

Otro aspecto al que me gustaría hacer referencia es al factor social. Puesto que no todo ha sido un interés motivado por mero aprendizaje y considero haber tenido la suerte de hacer networking con distintos perfiles de miembros con habilidades varias.

No es ajeno a la vida laboral, iniciada ya, o cerca de dar sus primeros pasos, el hecho de llegar por primera vez a un ambiente nuevo, en el que cabrá relacionarse con los compañeros para favorecer el trabajo en equipo y el entendimiento, habilidad esencial muy valorada como soft skill.

Muchas veces, el desconocimiento de una actividad hace que perdamos oportunidades como esta. Por lo que invito, sobre todo a los jóvenes estudiantes como yo, a indagar acerca de actividades que nos hagan destacar aún precozmente en nuestro ámbito.

De forma que si tuviera que hacer dos sugerencias para aquellos alumnos que buscan adquirir conocimientos adicionales en etapas tempranas, serían:

  • No tener reparo de entrar en la oficina y realizar la entrevista correspondiente para formar parte, dar el paso es fundamental en ambientes jurídicos, pero también en aquellos cotidianos que podamos imaginar.
  • Ser proactivo, de nada sirve inscribirse si se trata de simplemente figurar como voluntario en la base de datos. Es una oportunidad
    para mejorar nuestras habilidades y no tiene sentido no asistir desde el punto de vista del aprendizaje, dejando los argumentos ético-sociales a un lado.

Gran parte de nosotros enfrentaremos en el futuro fuertes oposiciones o acceso a puestos de trabajo en los que deberemos competir con distintos perfiles, y donde la distinción será clave entre la decantación por un candidato u otro.

Para poner fin, formar parte de un voluntariado como miembro activo no solo me ha permitido contribuir a la sociedad y a la mejora de ésta, sino que me ha permitido potenciar el desarrollo de habilidades técnicas esenciales para mi ámbito, muchas de las cuales definirán en el futuro la línea frecuentemente delgada entre un buen jurista, y uno impecable y preciso, con más experiencia de la mínima requerida.

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