Conecta con nosotros

CURIOSIDADES

La carrera de Derecho no te prepara para el mercado legal (y por eso tienes que empezar antes)

Publicado

en

 

Ismael García. Estudiante del Doble Grado en Derecho y ADE – Universidad de Valladolid
Tesorero de ELSA Spain

En primero nadie te habla del mercado legal

En primero de carrera nadie te habla del mercado legal. Nadie te explica cómo funciona de verdad el mundo profesional al que, en teoría, te estás preparando para entrar.

Únete a la comunidad. Recibe contenido en tu email

Más de 20.000 suscriptores

Por favor, activa JavaScript en tu navegador para completar este formulario.
Paso 1 de 2

Te enseñan a estudiar, a subrayar, a memorizar artículos y a aprobar exámenes.
Pero no a posicionarte.
No a tomar decisiones.
No a pensar qué tipo de profesional quieres ser.

Durante mucho tiempo pensé que estudiar Derecho era suficiente. Que cumplir, sacar buenas notas y no desviarme del camino me iba a llevar, casi por inercia, a un buen futuro profesional. Que si hacía lo que se esperaba de mí, todo acabaría encajando solo.

La realidad es bastante menos cinematográfica.

La carrera no te convierte en Harvey Specter

La carrera de Derecho no te convierte en Harvey Specter.
Si te limitas a hacerla, con suerte te convierte en un estudiante correcto. Promedio. Y nada más.

Entender esto a tiempo lo cambia todo.

Antes quise ser médico. Luego ingeniero. Y ahora estudio un doble grado de Derecho y ADE.
No porque lo tuviera claro desde el principio, sino porque fui probando, descartando y entendiendo quién no quería ser.

En ese camino aprendí algo incómodo, pero necesario: pensar que el futuro profesional empieza al final de la carrera es una mentira como un piano.

Cumplir no es construir

Cumplir no es lo mismo que construir.
Y el futuro no empieza cuando te gradúas, empieza cuando empiezas a tomar decisiones conscientes, aunque todavía no tengas todas las respuestas.

Durante un tiempo, esa incertidumbre incomoda. Te hace sentir que vas tarde, que deberías tenerlo todo más claro. Pero con los años entiendes que no se trata de llegar rápido, sino de llegar con criterio. Que avanzar no siempre es moverse deprisa, sino moverse en la dirección correcta, incluso cuando el camino todavía no está del todo dibujado.

Fuera del aula: tener morro también es una habilidad

Fuera del aula entendí que hay aprendizajes que no aparecen en ningún temario, pero que pesan mucho más cuando empiezas a mirar al mundo profesional de frente.

El primero de todos es uno que cuesta admitir: hay que tener morro.

  • Morro para preguntar.
  • Morro para proponer.
  • Morro para entrar donde nadie te ha invitado todavía.

Aprendí que si solo miras lo que tienes delante, llegas hasta donde llega todo el mundo.
Pero si miras un poco más allá, si te atreves a dar un paso extra, empiezan a pasar cosas.

La comunicación lo cambia todo

No solo saber hablar, sino saber explicar.
No solo defender una idea, sino hacerlo sin imponerla.
Y, sobre todo, saber escuchar.

Aprendí que saber Derecho impresiona menos que saber explicarlo bien. Y que muchas oportunidades no llegan por lo que sabes, sino por cómo lo transmites.

En un entorno cada vez más competitivo, comunicar bien no es un añadido. Es una ventaja real.

La gente importa (mucho)

Los equipos, las asociaciones, los proyectos compartidos y los referentes no son un complemento: son parte del camino.

El talento aislado pesa poco.
El talento conectado avanza.

Trabajar con otros te obliga a salir de ti mismo, a ceder, a liderar y a confiar. Te enfrenta a responsabilidades reales, a errores compartidos y a situaciones que ningún examen consigue simular.

Ahí es donde empiezas a dejar de ser solo estudiante.

La marca personal no es postureo

La marca personal no va de exponerse sin sentido ni de gustar a todo el mundo.
Va de coherencia, de constancia y de que, cuando alguien piense en algo concreto, pueda pensar en ti.

No se trata de gustar a todo el mundo, sino de ser reconocible.
De construir un perfil honesto, con criterio, que hable por ti incluso cuando no estás delante.

Decidir también es renunciar

No todo suma.
No todo encaja.

Elegir qué sí implica aceptar muchos no.
Pero en esa renuncia hay foco, madurez y dirección. Y eso, con el tiempo, se nota.

Decidir implicarme en asociaciones como ELSA fue, sin exagerar, una de las mejores decisiones de mi etapa universitaria. No por el nombre ni por el cargo, sino porque te abre una ventana a un mundo lleno de posibilidades que la carrera, por sí sola, no te enseña a ver.

Innovar, implicarte y trabajar por y para los demás acaba teniendo un retorno enorme, aunque no siempre inmediato.

La nueva generación de juristas

Creo que mi generación no huye del esfuerzo.
Huye del vacío.

No buscamos atajos ni caminos fáciles; buscamos aprender, crecer y sentir que lo que hacemos tiene sentido. Queremos saber que avanzamos, que el tiempo y la energía que invertimos hoy tienen impacto mañana.

Ser jurista hoy no va solo de saber Derecho.
Va de entender el contexto, de desarrollar criterio y de aportar valor en entornos cada vez más complejos.

Si mañana empezara Derecho

Si mañana empezara Derecho, me diría algo muy simple: no te limites a hacer la carrera.

Explora lo que la universidad realmente ofrece. Asociaciones, delegación, proyectos e iniciativas que no salen en el horario, pero sí en la vida real.

Todo eso te da algo que el expediente no refleja:

  • habilidades,
  • confianza,
  • perspectiva.

Soft skills que no solo serán valiosas en el futuro, sino también en tu presente.

Una idea para cerrar

La carrera es importante. Nadie lo discute.
Pero lo que hagas alrededor de ella es lo que acaba marcando la diferencia.

Empezar antes no es presión.
Es cuidado personal.
Es responsabilidad con tu propio futuro.

Porque ser jurista hoy no va solo de saber Derecho, va de saber quién eres y hacia dónde vas.

Artículos relacionados

Últimas entradas

Escribe tu opinión

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.