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CURIOSIDADES

ESERP lanza el primer Moot Court universitario ampliando su apuesta por la Abogacía

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ESERP Business & Law School lleva más de 35 años formando alumnos en Empresa y Relaciones Públicas. En los últimos años ha hecho una apuesta muy fuerte por la formación en Derecho en sus sedes de Madrid y Barcelona. Además de ofrecer este año el Máster Universitario de Acceso a la Abogacía en las modalidades de presencial y online, esta escuela de negocios organiza el mes que viene la primera competición a nivel nacional de Derecho Concursal abierta a todas las Universidades: ESERP MootCourt.

Los moot son actividades extracurriculares que organizan muchas facultades de derecho, que simulan un proceso judicial ante un tribunal. Los participantes reciben una memoria con un grupo determinado de evidencias y un relato de los hechos, que utilizan para elaborar su caso en una serie de rondas orales. El ESERP MootCourt es la primera competición a nivel nacional de Derecho Concursal abierta a todas las Universidades españolas.

Según Jaime Sobejano, Coordinador del ESERP MootCourt  “El ESERP MootCourt es la primera competición de Derecho Concursal a nivel nacional abierta a todas las universidades. Un complemento ideal para los alumnos de los últimos cursos del Grado en Derecho donde van a adquirir una experiencia única: pondrán en práctica la oratoria y la redacción. Es un valor añadido a su formación”.

La competición se desarrollará durante los meses de febrero a abril: la fecha límite de inscripción es el 7 de febrero en la web del ESERP MootCourt. El tribunal evaluador estará compuesto por abogados o jueces de reconocida experiencia y prestigio en su campo.

La competición se desarrollará en dos fases. La primera será la fase escrita de preparación de documentos. Una vez inscrito el equipo, se hará entrega del caso. A continuación, vendrá la fase oral, en la que los distintos equipos compiten entre sí defendiendo sus argumentos ante el tribunal.

“Con esta competición queremos sentar un precedente donde los estudiantes de Derecho se adentren en una actividad que a futuro será imprescindible para el ejercicio de la Abogacía. Además los equipos de ESERP contarán con la ayuda de abogados de Andersen Tax & Legal para preparar los escritos y vista oral” – apunta Jaime Sobejano.

Las competiciones Moot Court cuentan con una tradición de más de 50 años en el mundo anglosajón. Desde el inicio del Philip C. Jessup International Law Moot Court Competition hasta hoy, son numerosas las distintas competiciones que han ido surgiendo, cada una en un área diferente del Derecho.

La misión de estas competiciones es fomentar un espíritu inquieto por el conocimiento y la investigación en el mundo jurídico, acercar la práctica del Derecho a los estudiantes y fomentar sinergias y relaciones sociales entre participantes y miembros del Tribunal.

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CURIOSIDADES

Guía definitiva de Teletrabajo para Abogados: Más de 15 consejos para superar con éxito el cambio de rutina

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El teletrabajo o trabajo a distancia consiste en la prestación de servicios o en la oferta de productos desde un lugar distinto y alejado del centro de trabajo habitual, mediante el uso de medios informáticos y/o de telecomunicación.

La declaración del estado de alarma el pasado día 14 de marzo de 2020 ha potenciado considerablemente el teletrabajo en la casi totalidad de los sectores comerciales y profesionales –salvo aquellos en los que el teletrabajo resulta imposible, como las tiendas de alimentación, los servicios de reparto a domicilio, etc.–, entre los que se encuentra incluido el sector legal. El teletrabajo o trabajo a distancia consiste en la prestación de servicios o en la oferta de productos desde un lugar distinto y alejado del centro de trabajo habitual, mediante el uso de medios informáticos y/o de telecomunicación.

Un gran número de empresas, tanto nacionales como multinacionales, han venido aplicando desde hace algunos años esta nueva forma de trabajar. Sin embargo, no es habitual que los abogados o las firmas legales se decanten por el teletrabajo como forma habitual de prestar sus servicios, pues sigue imperando la idea tradicional de trabajar en un despacho u oficina, que sirve como punto de encuentro con los clientes y con otros compañeros.

Para muchos de estos profesionales jurídicos el teletrabajo se ha convertido en un reto, ya que en casa las distracciones pueden ser mayores que en el despacho u oficina, lo que repercute inevitablemente en el tiempo que se acaba dedicando al final del día a cada una de las tareas pendientes, en la eficiencia del trabajo desarrollado y en la productividad.

En este sentido, los expertos recomiendan seguir una serie de hábitos para aumentar la productividad, reducir el estrés y realizar el trabajo de manera eficiente. A continuación, podéis encontrar algunos consejos de teletrabajo para abogados:

Delimitar el espacio de trabajo

Es fundamental tener claro qué espacio de la casa se va a dedicar única y exclusivamente para trabajar, ya que si decidimos trabajar desde el sofá o desde la cama, es probable que terminemos distrayéndonos y dejando a medias el trabajo empezado.

En este sentido, debemos buscar un lugar en el que podamos crear un ambiente de oficina. Para ello, pueden seguirse los siguientes tips:

  • Acomodar una mesa o escritorio que sea lo suficientemente espacioso como para no amontonar todos los expedientes y documentos que debamos revisar o utilizar durante la jornada de trabajo.
  • Utilizar una silla cómoda, que no sea rígida y que nos permita adaptar nuestra postura para evitar dolencias una vez terminemos nuestra jornada laboral.
  • Adaptar una estantería o cajonera para almacenar y organizar los asuntos con los que debemos trabajar.
  • Tener a disposición el material de oficina que precisemos (ordenador, certificado electrónico, bolígrafos, subrayadores, post-it, carpetas, clips, grapadora…).
  • Que el espacio de trabajo esté próximo a una ventana que deje entrar la luz natural o, si no es posible, utilizar una lámpara o flexo de luz blanca y fría, pues esto nos permitirá estar más activos mientras estemos trabajando.
  • Decorar nuestro lugar de trabajo a nuestro gusto, siempre de tal forma que nos resulte agradable para trabajar y no resulte muy cargado.

Continuar la rutina establecida para el trabajo presencial

Normalmente, cuando desempeñamos nuestro trabajo fuera de casa, seguimos diariamente unos hábitos para dirigirnos al despacho o a la oficina. Sin embargo, hay a quien le cuesta iniciar la jornada de trabajo en casa si no ha seguido previamente la rutina que tiene marcada e interiorizada. Si es tu caso, los expertos recomiendan no alejarse de esta rutina, aunque hayamos implantado el teletrabajo para este periodo de cuarentena.

En consecuencia, lo aconsejable es mantener los hábitos que ya hemos interiorizado para nuestra vida diaria:

  • Activa tu alarma o despertador a la misma hora los días de la semana que tengas que trabajar.
  • Desayuna como lo haces habitualmente, evitando los desayunos copiosos que puedan disminuir el rendimiento.
  • Ponte el uniforme o el vestuario que dediques al trabajo, pues, de esta manera, tu mente asociará el cambio de vestuario con la obligación de empezar la jornada laboral. Para muchas personas, resulta muy complicado comenzar a trabajar y mantener la concentración llevando puesto el pijama, pues lo asocian con tiempo de descanso, lo que reduce la motivación y las ganas de realizar esas tareas pendientes.
  • Incluso, haz ejercicio en casa si estás acostumbrado a realizar deporte al aire libre o en el gimnasio antes de acudir a tu puesto de trabajo.

Establecer horarios

Los abogados, tanto si son autónomos como si están contratados por firmas legales o por empresas, suelen dedicar a su trabajo diario más horas de las que equivaldrían a una jornada completa. Este exceso de jornada laboral se convierte en un craso error cuando hablamos de teletrabajo.

Seguramente, la inmensa mayoría de los abogados están pasando este periodo de confinamiento con sus familias –ya sean sus padres y hermanos, su pareja, sus hijos…–, lo que hace necesario distribuir las horas del día en distintas actividades. Entre ellas, se encuentra naturalmente el trabajo, pero también la familia, las tareas del hogar o simplemente el tiempo que cada uno quiera y/o necesite dedicarse a sí mismo.

Por este motivo, es recomendable establecer horarios para cada día de la semana y, para ello, es necesario conocer qué tareas debemos realizar cada día, qué asuntos son urgentes y cuáles pueden atenderse en otro momento. De esta manera, resultará sencillo dedicar un espacio temporal a cada una de las tareas pendientes.

Con la finalidad de establecer horarios que podamos cumplir, debemos tener en cuenta las circunstancias personales que nos rodean para evitar distracciones y cumplir con los objetivos marcados en tiempo. Por ejemplo, si hay que darle el desayuno a los hijos, si en un franja horaria determinada tenemos que atender a personas mayores, si somos nosotros quienes nos encargamos de preparar la comida, etc.

Atendiendo a estas circunstancias personales, podemos establecer un horario flexible, que no se desarrolle todos los días en el mismo espacio de tiempo según las necesidades que tengamos que atender. Esto no quiere decir que trabajemos solamente un día a la semana o algunos días sí y otros no, puesto que, en este sentido, es aconsejable establecer rutinas (por ejemplo, trabajar cinco horas cada día, con independencia de que esas cinco horas diarias se distribuyan de diferente manera a lo largo de la semana) y aprovechar las franjas de tiempo en las que nuestra productividad es mayor.

 

Realizar descansos regularmente

El hecho de establecer unos horarios no implica que debamos realizar toda la jornada de trabajo de manera seguida y continuada, sin descansos. Esto sería contraproducente y podría provocar saturación y estrés.

Es fundamental fijar los oportunos descansos, tanto durante la jornada laboral como una vez finalizada la misma. Es necesario descansar 5 o 10 minutos cada 45 minutos o una hora de trabajo, dependiendo de la densidad del asunto que estemos tratando; periodos más largos suponen una disminución de la concentración y, por lo tanto, del rendimiento y la productividad.

Asimismo, es importante mantener los días que habitualmente veníamos dedicando al descanso (por ejemplo, los sábados y los domingos), así como la hora a partir de la cual ponemos a fin a nuestro trabajo diario. Esto nos permitirá dedicar tiempo a nuestra familia y a nosotros mismos, lo que se traduce en desconexión del trabajo y en la relajación personal.

 

Evitar distracciones

Del mismo modo que adaptamos un espacio de nuestro hogar para llevar a cabo nuestro trabajo, es fundamental que el resto de la familia sepa que, mientras te encuentres trabajando, debes evitar los ruidos y las distracciones constantes.

Una de las distracciones más habituales, en el caso de aquellos profesionales que tienen hijos, es que éstos no alcancen a comprender que, aunque estés en casa, no pueden acudir a tu puesto de trabajo cada vez que quieran algo. En este aspecto, es muy importante fijar horarios para los pequeños en los que deban realizar una serie de tareas que les mantengan ocupados. De esta forma, será posible que todos podáis realizar las tareas encomendadas.

 

No anular las reuniones

Si antes de declararse el estado de alarma, tenías señalado en tu agenda una serie de reuniones con otros compañeros, con clientes, etc., no las anules ni las pospongas, a no ser que la otra parte te lo pida.

Actualmente, los medios telemáticos como Skype, Zoom, Hangouts, etc., facilitan que las citas de trabajo puedan seguir desarrollándose cuando no es posible hacerlo de manera física o presencial. Para ello, sigue simplemente el mismo guion o planificación que llevarías a cabo si la reunión se celebrara de forma presencial.

Mantener la calma y ser consciente de la situación

Probablemente, muchos abogados tuvieran muchos trámites pendientes ante Organismos públicos o Instituciones. Sin embargo, la situación que atravesamos ha obligado a que dichos trámites y gestiones deban realizarse de forma telemática, lo que, en muchas ocasiones, implica el colapso o el mal funcionamiento de la página web a la que debemos acceder.

Igualmente, es frecuente que los teléfonos inicialmente facilitados para atender consultas y realizar trámites se encuentren desconectados o que no obtengamos respuesta.

En estas situaciones, es muy sencillo llegar a un punto de desesperación e incluso agobio y estrés. Es fundamental mantener la calma y ser conscientes de las circunstancias en las que nos encontramos; lo contrario solamente nos empujará a frustrarnos y a abandonar el resto de tareas que teníamos fijadas para esta jornada de trabajo.

Mantener contacto con los compañeros

Resulta muy beneficioso mantener el contacto con los compañeros de despacho o de trabajo; incluso, en aquellos despachos de abogados en los que solamente trabaje un profesional, es recomendable que éste mantenga relación con otros compañeros durante la etapa de teletrabajo.

El hecho de contactar con los compañeros no debe ser un motivo de distracción, sino todo lo contrario: permite consultar dudas sobre asuntos que ambos tengáis entre manos; comentar cómo estáis viviendo esta situación y las dificultades que estáis encontrando para realizar algunas gestiones, pues esto está estrechamente relacionado con el consejo anterior, ya que si otros se encuentran en nuestra misma situación, es más fácil no caer en el caos y la desesperación; informar de las novedades y las nuevas medidas que se están adoptando durante el estado de alarma, lo cual puede ser beneficioso para tu trabajo y el de tus compañeros.

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Análisis DAFO ¿Sirve para Despachos de Abogados?

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El análisis DAFOdebilidades, amenazas, fortalezas y oportunidades– (o, en inglés, SWOT: strengths, weaknesses, opportunities and threats) es una técnica muy utilizada por las empresas para adoptar decisiones estratégicas. La finalidad es encontrar los puntos estratégicos de la empresa para realizar los cambios de organización necesarios, potenciando las fortalezas, minimizando las debilidades, aprovechando las oportunidades y reduciendo, o eliminando, las amenazas.

¿Qué se entiende por cada uno de los elementos del análisis DAFO? Podemos decir que dos de los elementos del análisis centran su atención en la situación interna y actual de la empresa, mientras que los otros dos elementos están más enfocados hacia la situación externa, el entorno, y con vistas al futuro.

En este sentido, los elementos de la situación interna serían las fortalezas, que son los aspectos positivos de la situación interna y actual de la empresa, y las debilidades, que son los aspectos negativos de la situación interna y actual de la empresa; por otro lado, los elementos de la situación externa serían las oportunidades, que se refieren a los aspectos positivos del entorno con proyección de futuro, y las amenazas, que son los aspectos negativos del entorno con proyección de futuro.

Dado que, como decíamos, es una técnica utilizada por las empresas, también puede ser utilizada, y de hecho lo es, por los despachos de abogados. Es evidente que existe una ingente oferta en el sector jurídico, donde la competencia es cada vez mayor. Por este motivo, se debe diseñar una estrategia competitiva que nos diferencie de otras firmas legales.

El análisis DAFO es una buena herramienta para diseñar esa estrategia competitiva, si bien es recomendable dedicarle el tiempo necesario, ya que implica realizar un análisis exhaustivo del despacho, de manera que habrá que reflexionar acerca de la organización existente en ese momento y de la organización que se quiere tener de ahí en adelante.

EL ANÁLISIS DAFO APLICADO A LOS DESPACHOS DE ABOGADOS

Una vez hemos conformado, si lo consideramos relevante, el equipo técnico necesario para estudiar, con el tiempo que resulte imprescindible, cada una de las áreas del despacho (económica, financiera, de recursos humanos, organización, información sobre la competencia…) y que hemos recabado una información detallada y completa de la organización interna y del entorno vinculado al despacho, podemos comenzar a aplicar el análisis DAFO siguiendo una serie de fases.

PRIMERAExamen de las fortalezas, debilidades, oportunidades y amenazas. Consiste en concretar, de manera ordenada, cuáles son los puntos fuertes y los puntos débiles del despacho y cuáles son las amenazas y oportunidades que el despacho puede encontrar en el mercado en el que opera.

Por ejemplo, como fortalezas podrían reseñarse: tener gran prestigio en el sector; gozar de una buena estructura organizativa interna; tener una amplia cartera de clientes; contar con un material de trabajo actualizado, moderno y potente; etc.

Algunos ejemplos de debilidades podrían ser: la carencia de mecanismos o instrumentos de revisión del trabajo realizado por los abogados; la necesidad de dedicar más recursos a la formación de los abogados, ya sea en la misma o en otras materias; la insuficiencia de medios materiales y/o personales para asumir la defensa de grandes casos o casos complejos; etc.

Como oportunidades, podríamos mencionar: la entrada de empresas extranjeras en el mercado nacional, ya que amplía los potenciales clientes que puede captar el despacho; el acceso a las nuevas tecnologías que permita abrirse a nuevas líneas de publicidad y marketing; la existencia de una crisis económica, que puede aprovecharse para ofrecer servicios jurídicos en casos de concursos de acreedores; etc.

Finalmente, y como ejemplos de amenazas, se encuentran: la aparición de nuevos competidores; el estancamiento del mercado debido a una crisis económica que, si bien puede ser una oportunidad para el sector concursal, puede hacer decaer el trabajo del despacho en otras ramas del Derecho en las que de manera habitual trabaje la firma; la inestabilidad política, que puede traer consigo continuas reformas legislativas que afecten a los procedimientos judiciales; etc.

SEGUNDAElaboración de una descripción completa del despacho. Partiendo del examen llevado a cabo en la primera fase, se trata de describir todas y cada una de las áreas del despacho con una visión crítica, remarcando tanto los aspectos positivos como los aspectos negativos.

TERCERAConfección de la matriz DAFO. La matriz DAFO engloba las estrategias defensivas, ofensivas, de supervivencia y reorientación que van a constituir las líneas estratégicas esenciales del despacho y que van a girar en torno a los conceptos de corregir, afrontar, mantener y explotar (CAME) determinados recursos.

La forma más gráfica, sencilla y visual de llevar a cabo esta fase es elaborando una tabla en la que las amenazas y las oportunidades serán las columnas y las fortalezas y las debilidades serán las filas, de manera que la interacción entre unas y otras dan como resultado las estrategias a seguir por el despacho.

Las estrategias defensivas tratan de evitar las amenazas potenciando las fortalezas, los puntos fuertes del despacho.¿Qué significa cada una de las estrategias?

  • Las estrategias ofensivas ayudan a aprovechar las oportunidades del entorno potenciando los puntos fuertes del despacho.
  • Las estrategias de supervivencia buscan minimizar las debilidades y evitar las amenazas.
  • Las estrategias de reorientación pretenden superar las debilidades aprovechando las oportunidades.

Se aconseja trabajar en cada cuadrante de manera separada, de manera que, al poner en común el análisis realizado en cada cuadrante, se puedan trazar las estrategias que se consideren adecuadas.

CUARTADiseño de la estrategia. La información que nos proporcione la matriz permite definir la estrategia a seguir por el despacho.

CONCLUSIÓN

El análisis DAFO es un recurso idóneo para obtener un diagnóstico fiable de nuestro despacho que nos permite conocer aquellos aspectos en los que debemos mejorar y aquellos aspectos que podemos mantener y potenciar para imponernos ante nuestros competidores.

Si bien es una técnica utilizada por múltiples empresas, su eso es menos común entre los despachos de abogados, especialmente en aquellos de tamaño mediano y pequeño. Sin embargo, puede reportar importantes ventajas, sin importar el volumen de negocio del despacho, el número de trabajadores, etc., pues ayuda a establecer las estrategias que se consideran adecuadas y necesarias para mejorar, o incluso mantener, la cuota de mercado de la que goza el despacho.

Además, puede utilizarse esta técnica en cualquier momento de nuestra trayectoria profesional como abogados, aunque es conveniente tener en cuenta que, cuanto más tiempo pase sin ponerlo en práctica, mayor tendrá que ser el estudio que debamos realizar la primera vez que llevemos a cabo el análisis DAFO si realmente queremos determinar cuáles son nuestros puntos fuertes y débiles y cuáles son las amenazas y oportunidades que se han ido presentando a lo largo de los años y potenciar, así, nuestro valor añadido frente a la competencia.

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El falso Autónomo, un grave problema en la Abogacía

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Ya lo dice el dicho: «hecha la ley, hecha la trampa». Precisamente ésta debe ser la premisa de múltiples bufetes de Abogados en los que existe un asombroso número de abogados falsos autónomos, habiéndose convertido esta figura en algo propio, no solo de ámbitos ajenos al Derecho, sino también del sector jurídico.

Ahora bien, no se trata de una práctica habitual en todo tipo de despachos de abogados, sino que es mucho más frecuente encontrarse con abogados falsos autónomos en pequeños y medianos despachos.

¿Qué ha originado la figura del falso autónomo en la abogacía? Naturalmente, esta situación existe en nuestro país desde hace décadas, si bien se ha venido intensificando desde la última crisis económica, que dejó paso a un mercado laboral caracterizado por la ausencia de oportunidades laborales que realmente valoraran el potencial de los jóvenes juristas, y en concreto, y a los efectos de este artículo, de los jóvenes abogados.

A ello contribuye igualmente la escasa formación práctica que se imparte en el Grado en Derecho y en el posterior Máster de Acceso a la Abogacía en las distintas Universidades de España, ya que, si bien existen asignaturas de prácticas propiamente dichas que se llevan a cabo en despachos de abogados, en instituciones y organismos oficiales y en los propios Juzgados y Tribunales, no resultan suficientes para dotar a los alumnos de unos conocimientos prácticos sólidos que les permitan comenzar su andadura de manera independiente o, si lo hacen, es de una forma muy limitada.

Buena prueba de ello es que si preguntamos a estudiantes que recientemente han finalizado sus estudios para acceder a la Abogacía, resulta prácticamente imposible encontrar a alguien que se encuentre completamente seguro de conocer los procedimientos judiciales y de cómo redactar los escritos procesales. Ello no impide, sin embargo, la colegiación de cientos de jóvenes abogados cada año que comienzan a ejercer como autónomos, aunque, en un alto porcentaje, terminen siendo abogados que son falsos autónomos.

 

CONCEPTO DE FALSO AUTÓNOMO

Para saber a qué nos referimos cuando hablamos de falso autónomo, primero debemos conocer a quiénes se considera autónomos. En este sentido, el artículo 1 de la Ley 20/2007, de 11 de julio, del Estatuto del Trabajo Autónomo establece que “es autónomo aquella persona física que realiza una actividad con ánimo de lucro por cuenta propia de manera personal, directa y habitual, y sin estar bajo el mando ni dirección de otro, pudiendo tener o no personal laboral contratado”.

Por su parte, y según el artículo 1 del Estatuto de los Trabajadores, se considera personal laboral contratado, empleado o trabajador por cuenta ajena aquellos “que voluntariamente presten sus servicios retribuidos por cuenta ajena y dentro del ámbito de organización y dirección de otra persona, física o jurídica, denominada empleador o empresario”.

Partiendo de estas breves definiciones, podemos decir, entonces, que el falso autónomo es aquel trabajador que desempeña su actividad para una empresa sin haber suscrito un contrato de trabajo y sin haber cursado el correspondiente alta en el Régimen General de la Seguridad Social.

Ahora bien, ¿qué particularidades presenta la figura del falso autónomo en la abogacía? En la inmensa mayoría de los casos, los Abogados trabajan en las oficinas del despacho, con las herramientas que pone a su disposición el “empleador” (mobiliario, folios, ordenador…), ateniéndose al horario fijado por el bufete y atendiendo y tratando con los clientes del mismo. Además, se les suelen conceder días libres y de vacaciones retribuidos, así como bajas por enfermedad.

Analizando las condiciones en que trabajan los Abogados, podríamos afirmar, sin lugar a dudas, que se trata de verdaderos trabajadores por cuenta ajena. Sin embargo, en ningún momento existe un contrato de trabajo suscrito por el despacho y por el Abogado, sino que celebran un contrato de colaboración mercantil, evitando así el alta del trabajador en la Seguridad Social, con el consiguiente ahorro de costes para el empresario.

Por el contrario, el Abogado debe darse de alta como autónomo, pudiendo afiliarse al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos de la Seguridad Social o a la Mutualidad de la Abogacía, de manera que, en el momento oportuno, habrá igualmente de presentar y abonar los correspondientes impuestos.

ANÁLISIS DE LA FIGURA DEL FALSO AUTÓNOMO EN LA ABOGACÍA (POR CEAJ)

La Confederación Española de Abogados Jóvenes (CEAJ), consciente de la realidad que viven y sufren numerosos Abogados jóvenes en España, ha querido remarcar en numerosas ocasiones la necesidad de luchar contra la figura del abogado falso autónomo y de garantizar y proteger los derechos laborales de los Abogados.

En marzo de 2018, la CEAJ quiso dar visibilidad a esta triste realidad tan presente en la abogacía joven, realizando una encuesta a una Abogada que, al inicio de su trayectoria profesional, fue falsa autónoma y cuyo caso terminó resolviéndose judicialmente, habiendo llegado incluso al Tribunal Supremo, que consideró que la relación existente entre la Abogada y el despacho para el que trabajaba revestía carácter laboral. Podéis leer la entrevista en el siguiente enlace: http://ceaj.es/entrevista-comision-derechos-laborales/.

Por otro lado, en el mes de junio de 2018, la CEAJ abordó los problemas de la Abogacía joven, ocupando el segundo puesto el de los falsos autónomos. Para obtener este resultado, se realizó una encuesta sobre una muestra de 282 personas que, respecto de diversos temas, debían marcar una puntuación entre 1 y 9, en función de la mayor o menor preocupación que para ellas suponían las cuestiones planteadas, respectivamente.

De las personas encuestadas, 102 dieron una puntuación entre 1 y 3 a la realidad del abogado falso autónomo, lo que la sitúa, como decíamos, en el segundo problema que más preocupa a la abogacía joven, por detrás de los honorarios del turno de oficio.

Finalmente, en marzo de 2019, la CEAJ publicó un informe abordando los problemas de la Abogacía joven a raíz de todas las encuestas efectuadas por la Subcomisión de Observatorio de Abogacía Joven de la CEAJ durante el año 2018. Entre los asuntos tratados, se planteaban las medidas que pudieran se apropiadas para erradicar la figura del falso autónomo, como la mayor intervención de la Inspección de Trabajo, mayores sanciones administrativas, una mayor regulación legislativa de los contratos para abogados/as, una mayor implicación de los Colegios de Abogados o conceder más facilidades para denunciar los casos (procedimientos, formularios, anonimato…).

HERRAMIENTAS A DISPOSICIÓN DEL ABOGADO FALSO AUTÓNOMO

La gran mayoría de Abogados falsos autónomos no llega a dar el paso de denunciar la situación en que se encuentran, a pesar de la precariedad y las desventajas económicas que para ellos supone, pues no solamente prestan sus servicios bajo la dirección y organización de otra persona (física o jurídica) como los verdaderos trabajadores asalariados, sino que, además, deben hacer frente a una serie de costes periódicos, como las cuotas colegiales, la Seguridad Social o la Mutualidad de la Abogacía, los impuestos… Esta decisión de no poner en conocimiento de las autoridades administrativas y/o judiciales sus condiciones laborales generalmente responde al miedo a perder su empleo y no encontrar una pronta salida laboral.

No obstante, existen numerosos casos de compañeros que sí decidieron defender sus derechos y que obtuvieron una decisión favorable a sus intereses al haberse reconocido el carácter laboral de la relación que les unía con el despacho o bufete en el que prestaban sus servicios.

Lo más recomendable sería, en un primer momento, tratar de encontrar una solución de forma extrajudicial y amistosa que satisfaga ambas partes, comentándolo con la firma donde el falso autónomo preste sus servicios, pues quizás al despacho le pueda interesar contratar a este trabajador o comenzar una relación de colaboración mercantil, sin que, a partir de ese momento, el abogado esté sujeto a ningún tipo de horarios, días de vacaciones, etc., y comience a trabajar como un verdadero autónomo.

Si esta posibilidad resulta infructuosa, el falso autónomo puede acudir a la Inspección de Trabajo, con la finalidad de que ésta realice las averiguaciones oportunas para determinar la existencia de una relación laboral, en cuyo caso se le impondría la correspondiente sanción al despacho de abogados.

Se puede garantizar, casi con total seguridad, que, en caso de que actúe la Inspección de Trabajo, el asunto va a derivar en un procedimiento judicial, pues, a menudo, los bufetes tratan de obtener, en las distintas instancias, una sentencia que les sea favorable, aunque, en los casos en los que concurrían las características propias de una relación laboral, la decisión judicial ha terminado por reconocerla o por confirmarla si ya se había reconocido en instancias previas.

En la práctica totalidad de los casos, nos vamos a encontrar con procedimientos judiciales de despido, pues el temor de los falsos autónomos surge ante la posibilidad de ser despedidos sin tener derecho a percibir el subsidio de desempleo, como puede ocurrir cuando el Abogado se encuentra de baja médica, cuando ha tratado de tratar esta cuestión con el despacho y la respuesta que recibe es una amenaza de despido, etc.

No obstante, en otros supuestos, puede que se inicie el procedimiento judicial únicamente a efectos de reconocer el carácter laboral de la relación existente entre el falso autónomo y el despacho, con lo cual el trabajador obtiene un reconocimiento de sus derechos, si bien su trayectoria en la gran mayoría de ocasiones va a estar abocada a prestar sus servicios para otra firma o incluso, y ahora sí, por cuenta propia.

CONCLUSIÓN

La figura del falso autónomo es una práctica que, desafortunadamente, se encuentra muy presente en el sector legal, y ello pese a que en el mismo es donde más deberían respetarse y garantizarse los derechos de los trabajadores.

En algunos casos, el propio abogado no es consciente de que en realidad es un falso autónomo, ya que, en ocasiones, el despacho da una mayor libertad, lo que hace que las características propias de la relación laboral sean más imperceptibles aunque existan.

Se trata de una realidad que preocupa especialmente en la abogacía joven, pues a menudo son los jóvenes abogados quienes se convierten en falsos autónomos ante la escasa oferta laboral existente en muchas ciudades españolas para el ejercicio de la abogacía y ante la falta de preparación práctica suficiente durante los estudios de grado y postgrado que otorguen al futuro abogado de una base mínima que le permita comenzar su andadura profesional por cuenta propia si así lo desea.

En cualquiera de los casos, los abogados que se encuentren en la situación de ser falsos autónomos han de saber que cuentan con herramientas legales y con apoyo institucional (por ejemplo, de la CEAJ) para hacer valer sus intereses y obtener un pronunciamiento que garantice y reconozca sus derechos como trabajador por cuenta ajena o que le permita comenzar a ejercer realmente como un abogado por cuenta propia sin verse obligado a respetar las condiciones impuestas por el titular del despacho o por el bufete.

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