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ENTREVISTAS

“Siempre les digo a los alumnos que son muy afortunados y que agradezcan a sus familias el esfuerzo” María José Ramo Herrando

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María José Ramo Herrando, Magistrada Suplente del Tribunal Superior de Justicia de Navarra y profesora del Máster en Abogacía y Procura + Máster en Asesoramiento Jurídico Laboral en la Empresa en el Centro de Estudios Garrigues. Con más de 30 años de trayectoria en el ámbito del Derecho Laboral, incluyendo su etapa como socia en Garrigues, cuenta con una sólida experiencia tanto en el ejercicio profesional como en la docencia. En esta entrevista comparte su recorrido profesional, su visión sobre la especialización en Derecho Laboral y los retos actuales de la abogacía.

  • ¿Cómo recuerda sus inicios profesionales? ¿Decidió desde el principio que le interesaba el área de derecho laboral? ¿Cómo fue su historia vital hasta acabar en su posición actual ?

Hice la carrera de Derecho porque quería ser juez. Estudié en la Universidad de Zaragoza y al terminar en lugar de hacer judicaturas, me vine a Madrid e hice el Máster de Asesoría Jurídica de Empresa. Para mí fue duro el cambio de vida, y me costó adaptarme a un centro donde la gente sabía que ser el primero te daba más y mejores opciones. Al terminar el máster hice una entrevista para un puesto en la Dirección de RRHH de un Hospital de Tenerife. Me explicaron que el Ministerio de Sanidad tenía un programa para modernizar la gestión de algunos grandes hospitales y que para ello habían contratado gerentes que pertenecían al mundo de la empresa privada para que implantaran en esos hospitales públicos modelos de gestión más eficientes.

Me gustó la idea y me fui a Tenerife y allí empezó mi carrera profesional. Mi puesto en el hospital era muy aparente (Directora de RRHH), pero pronto me di cuenta que no era lo que yo quería. Aquello era solo gestión y a mí me gustaba el Derecho. En todo caso aprendí a saber lidiar con los sindicatos y aquello también me sirvió. Allí estuve dos años, hasta que una conocida me dijo que un despacho de abogados (Llorens Abogados) buscaba un perfil de abogado joven pero con algo de experiencia. Llamé y me hicieron una entrevista, al poco tiempo recibí una oferta de trabajo. Por fin iba a ser abogada en un despacho de mucho prestigio en Canarias y que contaba con oficinas en Tenerife, Las Palmas, Fuerteventura, Madrid y Casablanca (Marruecos). Empecé en Tenerife, luego pasé a la oficina de Las Palmas, y años más tarde regresé a Tenerife. En ese tiempo me casé y tuve a mis dos hijos, fueron años de mucho trabajo, pero muy gratificantes.

La firma se hizo más grande, ya que se fusionó con otro despacho también muy reputado en las Islas Canarias, Díaz de Aguilar. La fusión fue una oportunidad para mí, ya que en ese momento me hicieron socia y directora de la oficina de Tenerife. Años más tarde me ofrecieron pasar a ser la directora de la oficina de Madrid. Para mí ese cambio suponía gran responsabilidad, objetivos por cumplir y, claro que sí, algo de miedo e incertidumbre por si las cosas no salían bien.

Después llegó la fusión con Garrigues y yo pasé a ser socia de esa gran firma. No puedo negar que los inicios fueron muy complicados, era un cambio muy grande, también conllevaba exigencias muy altas en materia de facturación, de calidad técnica y sobre todo de adaptación. Yo ahí tuve que aplicar una frase que me ha acompañado siempre Keep calm and carry on (mantén la calma y continua). Para mí, junto con el esfuerzo, el compañerismo y la responsabilidad, ese lema es el secreto del éxito. No hay que tirar la toalla, hay que mantener la calma en los momentos difíciles, seguir haciendo las cosas lo mejor que se puede y el momento
duro pasará.

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En el año 2022 cumplí 58 años y solicité mi baja en Garrigues por haber alcanzado la edad de retiro de los socios establecida en los estatutos entonces vigentes. Eran ya más de 30 años de abogacía muy exigente y quería dedicarme con mayor intensidad a la docencia..

Pero la vida te da sorpresas, y lo que no esperaba es que pudiera acabar siendo Magistrada Suplente en el Tribunal Superior de Justicia de Navarra. Mi Director de Tesis me avisó de que iba a salir un concurso de méritos, me presenté y me convertí en magistrada suplente. Sin esperarlo ya, cumplí ese sueño de juventud de querer ser juez.

  • ¿Cuáles son las principales tareas o proyectos que lidera? ¿Cómo describiría su día a día?

Ahora compatibilizo la docencia con la judicatura, así que mi día a día consiste en estudiar y redactar las sentencias en las que soy ponente y en deliberar con el resto de magistrados que componen la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Navarra las sentencias de los recursos que nos llegan. Además, debo preparar e impartir las clases de Derecho Laboral y de Derecho Procesal Laboral que tengo asignadas en los Máster.

Es mucho trabajo, pero lo hago con mucho gusto. Me encanta el Derecho Laboral. Me encanta seguir aprendiendo Derecho Laboral. Es una especialidad en la que siempre tienes que estar estudiando y aprendiendo. Así, que creo que es lo que mejor me mantiene joven, porque mantiene intacta la ilusión que siempre he tenido por aprender.

  • ¿Qué consejos le daría a un estudiante de derecho que esté interesado en especializarse en el  área de derecho laboral?

Que se esfuerce, que se forme, que sea una persona íntegra y responsable, que trabaje duro para conseguir lo que quiere en la vida. Con esfuerzo y perseverancia se llega a donde se quiere. Es verdad que la suerte también ayuda mucho. Pero la suerte no sirve de nada si falla lo demás. Un golpe de suerte te puede permitir entrar en un despacho estupendo, pero lo que te va a permitir permanecer en ese despacho va a ser que seas trabajador, buen compañero, fiable y muy responsable.

  • Hay que destacar también su actividad docente en centros como el Centro de Estudios Garrigues ¿Qué tipo de formación, conocimientos y habilidades considera que son esenciales para especializarse en derecho laboral? ¿Qué reflexión realizaría sobre la formación jurídica actual?

El Centro de Estudios Garrigues cuida mucho el contenido de cada programa. Selecciona con mucho criterio las materias a impartir, buscando siempre que el alumno salga con una formación integral, pero a la vez que pueda empezar a trabajar de forma muy eficiente.

En el claustro de cada programa siempre hay una combinación de académicos y profesionales en activo (abogados, jueces, inspectores de trabajo…) que hace que los alumnos aprendan no solo la teoría sino también cómo aplicarla en los casos reales. Eso es muy valorado por los despachos, ya que cuando llegan estos alumnos a hacer las prácticas se nota mucho ese conocimiento que aúna teoría y práctica y eso les facilita enormemente que puedan integrarse en los equipos de forma muy eficiente. Desde el principio empiezan ya analizando demandas, localizando la jurisprudencia que mejor defiende las posiciones del cliente, redactando escritos forenses, acompañando a los abogados más veteranos a reuniones con clientes y, en definitiva, a trabajar como uno más del equipo y a aportar valor al despacho.

  • ¿Como profesor del Master en derecho laboral ¿Qué recomendarías de este máster y qué lo diferencia de otros?

Recomendaría todo. Siempre les digo a los alumnos que son muy afortunados y que agradezcan a sus familias el esfuerzo que realizan para que ellos puedan hacer lo que hacen.

En primer lugar, los profesores nos sentimos casi como si estuviéramos con nuestro equipo de colaboradores. La interrelación es total. El profesor siente que le escuchan con todo el interés, que quieren aprender. Los alumnos saben que esta es una gran oportunidad para ellos y que tienen que aprovecharla. Además ven muy próximo el momento en el que todos estos conocimientos van a tener que ser demostrados en la primera oportunidad profesional que les va a llegar, por lo que no hay mayor incentivo que esa necesidad que saben que tienen.

La diferencia con otros máster puede ser tanto en el número de alumnos, como en los contenidos que aprenden, y sobre todo en el modo en el que aprenden. En CEG los alumnos hacen muchas prácticas, normalmente son casos reales, que se han llevado en un despacho o sobre los que se han dictado sentencias. Eso les hace ver el derecho laboral ya como si ya fueran ellos los que deben defender a un cliente o como si fueran el juez que debe dictar sentencia.

  • ¿Cuáles son las principales salidas profesionales a las que aspiran los alumnos que se forman en  derecho laboral ?

Básicamente, todos quieren entrar en un buen despacho de abogados, en el Departamento de Laboral. Yo el primer día de clase les pregunto siempre por qué han hecho este máster y a qué querrían dedicarse al terminarlo. La respuesta a lo segundo mayoritariamente es quieren ser abogados en un buen despacho, pero sí que es cierto, que en los últimos años, noto que los alumnos suelen decir que quieren ir a un despacho y estar unos cuantos años y después dar el salto a la empresa privada. Creo que eso obedece a que saben que la vida profesional de un abogado laboralista en un despacho es muy dura (negociaciones, juicios en toda España, reuniones con clientes….) y piensan que una vez que ya tengan hecho ese rodaje pueden pasar a la Asesoría Jurídica de una empresa, donde suponen que van a poder vivir un poco mejor.

  • ¿Podría compartir alguna experiencia que recuerde especialmente o algún caso de éxito relevante al que se haya enfrentado en su carrera?

Fui abogada durante 32 años, he representado a cientos de empresas, muchas muy conocidas, he celebrado cientos de juicios en toda España, he ganado temas muy importantes (también he perdido otros), pero cuando me preguntan por algún caso de éxito que recuerde especialmente, siempre me acuerdo de un tema que llevé en Tenerife en mis primeros años de ejercicio. Vino al despacho una madre desesperada porque su hijo que trabajaba en el aeropuerto se había ido a una casa en el campo y no quería saber nada de nadie. La madre se temía que su hijo iba a ser despedido por faltar al trabajo, ya que la baja médica que tenía ya había expirado y no quería volver a trabajar. Había sido requerido para justificar esas ausencias, pero el hijo no atendía a razones, estaba enfermo con un trastorno de personalidad, con una gran depresión y no quería ir al médico ni tampoco tratar de regularizar su situación. Yo vi a una madre sufriendo y desesperada. Me fui a la Inspección de Trabajo, al aeropuerto y a donde estaba su hijo. Finalmente conseguimos que el hijo fuera al INSS para que un tribunal médico valorara su enfermedad y dijera si era incapacitante. Desgraciadamente, la agorafobia y otros trastornos que presentaba eran completamente incapacitantes y el INSS declaró su Incapacidad Permanente. La madre volvió a verme y llorando me dijo que estaría eternamente agradecida con el despacho y conmigo, que su hijo podía haberlo perdido todo y ahora ella estaba tranquila porque al menos sabía que, aunque enfermo, iba a poder vivir dignamente. Nunca olvidaré ese asunto, aun ahora, muchos años después, me sigue conmoviendo porque me resulta muy fácil entender el sufrimiento de una madre por un hijo.

Ahora me doy cuenta que recuerdo con más cariño esos asuntos en los que la parte afectiva y emocional fue muy determinante que los despidos colectivos que he cerrado en algunas grandes empresas. Pero siendo así, también estos últimos los recuerdo con cariño porque siempre he procurado hacer las cosas con el máximo respeto a los trabajadores y a sus representantes legales, entendiendo el dolor y la preocupación que generan estas situaciones.

  • Dada su experiencia, ¿cómo cree que la transformación digital y la Inteligencia Artificial van a impactar en la Abogacía? ¿Y en el ámbito del derecho laboral?

La IA ha impactado ya en la abogacía como muchos años antes había impactado internet en la abogacía. La IA te puede hacer un informe, una demanda, una contestación a la demanda o incluso una sentencia, pero sin un buen abogado o un buen juez detrás, todo eso no vale nada. Es más, puede ser hasta peligroso. Hay que tener mucho cuidado, la IA puede ayudar, pero no puede ni diseñar la mejor estrategia a la hora de abordar un caso, ni sustituir el criterio legal de un abogado o de un juez.

  • ¿Cuál es su visión sobre el futuro de esta área de especialidad y cómo cree que afectarán las nuevas tecnologías en ella?

El futuro es enorme, siempre se lo digo a los alumnos. Los despachos y los headhunters no paran de buscar abogados laboralistas. El derecho del trabajo va a perdurar siempre, cada vez se complica más porque las leyes las hacen los políticos y a veces el resultado es manifiestamente mejorable. Hay mucha inseguridad jurídica y eso hace que haya mucha necesidad de abogados y de jueces. Las nuevas tecnologías ayudan, por supuesto, pero el abogado sigue siendo necesario para establecer la estrategia, para dar seguridad al cliente, para convencer al juez, para buscar soluciones integrales a problemas complejos, etc…

  • ¿Qué reflexión le merece la formación actual en derecho? ¿Cuál cree que es el futuro de la formación en derecho?

El Derecho forma parte de la vida de las personas y el Derecho Laboral, en concreto, es consustancial al trabajo, pero también a la enfermedad, a la discapacidad, a la igualdad… Es decir, la formación en derecho es una apuesta segura para el futuro y así seguirá siendo siempre.

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